La aparición de Grokipedia, la nueva enciclopedia digital impulsada por Elon Musk y su empresa de inteligencia artificial xAI, ha encendido un debate sobre la manipulación informativa y los límites de la objetividad en internet. Presentada como una alternativa “menos sesgada” que Wikipedia, la plataforma fue lanzada esta semana con la promesa de ofrecer “la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad”. Sin embargo, sus primeros contenidos parecen demostrar lo contrario.
El diseño de Grokipedia imita a Wikipedia casi por completo, artículos estructurados, fuentes citadas y un sistema de verificación atribuido a Grok, el chatbot de xAI. Pero tras esa apariencia neutral, varios analistas han encontrado patrones preocupantes. Numerosas entradas replican texto de Wikipedia, aunque modifican o eliminan fragmentos que contradicen las opiniones o intereses de Musk, especialmente en temas políticos, científicos o sociales.
Las diferencias son más evidentes en cuestiones sensibles. En lugar de mantener el consenso científico sobre las vacunas, el cambio climático o el origen de la COVID-19, Grokipedia amplifica posturas negacionistas o conspirativas. Algunos artículos minimizan el papel humano en el calentamiento global y sugieren que la preocupación ambiental se debe a la “alarma pública promovida por los medios y ONG ecologistas”.
Artículos distorsionados y sesgos visibles en temas sensibles
Las secciones sobre identidad de género, raza o política estadounidense muestran un sesgo aún más marcado. En la entrada sobre personas transgénero se utiliza un lenguaje obsoleto y ofensivo, mientras que en biografías como la de Chelsea Manning se emplean pronombres incorrectos y referencias al nombre anterior de forma reiterada. En temas raciales, Grokipedia llega a citar revistas asociadas al nacionalismo blanco como fuentes “científicas”, lo que ha despertado fuertes críticas en redes sociales y medios especializados.
El tratamiento de figuras públicas también genera polémica. George Floyd, por ejemplo, es presentado ante todo por sus antecedentes penales, relegando su asesinato a un detalle secundario. En cambio, Elon Musk aparece retratado de forma casi reverencial, sus biografías eliminan menciones a la riqueza familiar, a las controversias sobre sus empresas o a su historial de declaraciones polémicas. Los artículos sobre Tesla, SpaceX o Neuralink duplican la extensión de los de Wikipedia y omiten los fallos técnicos o denuncias ambientales que han acompañado sus proyectos.
Las acusaciones de sesgo no solo provienen de la prensa tecnológica. Diversos editores y excolaboradores de Wikipedia han señalado que Grokipedia vulnera licencias de contenido y copia artículos casi literales sin atribución adecuada. Otros observadores destacan que el supuesto sistema de verificación mediante IA no detalla sus criterios, por lo que el control de calidad parece depender enteramente de xAI.
Para críticos como Jay Peters, de The Verge, Grokipedia es un experimento más de Musk para consolidar su influencia cultural y tecnológica, envolviendo opiniones personales bajo la apariencia de conocimiento neutral. “No es una enciclopedia alternativa, es una versión editorializada del mundo según Musk”, escribió en su análisis. En redes sociales, usuarios de Wikipedia y Bluesky compararon capturas de artículos, mostrando cómo la plataforma elimina sistemáticamente fragmentos que contradicen al magnate.
Aunque Musk defiende el proyecto como un intento de “equilibrar la información en la era de la censura”, el lanzamiento de Grokipedia reaviva un debate más amplio sobre la desinformación, el control narrativo y la responsabilidad de las empresas tecnológicas en la difusión del conocimiento. Para muchos, la promesa de “toda la verdad” suena hoy más como una estrategia de propaganda que como una búsqueda genuina de objetividad.