El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) confirmó el 21 de septiembre la detección de una vaca de ocho meses infectada con gusano barrenador del ganado en Nuevo León. El hallazgo, realizado en un cargamento de 100 reses provenientes de Veracruz, obligó a activar medidas inmediatas para evitar un brote en el norte del país.
México había logrado erradicar esta plaga desde hace décadas, por lo que el caso genera especial preocupación. Según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, las larvas fueron identificadas en una fase temprana, lo que redujo el riesgo de propagación. Todo el ganado fue revisado y tratado con ivermectina, mientras que el animal afectado recibió atención directa por parte de técnicos de Senasica.
Julio Berdegué, titular de Agricultura, informó que notificó de inmediato a Brooke Rollins, secretaria del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Ambos gobiernos acordaron reforzar el Plan de Acción Conjunta firmado en agosto para contener la plaga a lo largo de la frontera.
Preocupación en Estados Unidos por la cercanía del brote
El USDA emitió una notificación urgente al confirmar que el caso ocurrió a 113 kilómetros de la frontera. En respuesta, se anunció la intensificación de la vigilancia y la posible liberación de moscas estériles, una de las principales estrategias de control contra el gusano barrenador neotropical.
La Asociación Nacional de Ganaderos de Carne de Res de Estados Unidos (NCBA) exigió al gobierno mexicano limitar los movimientos de ganado hacia el norte para evitar que la plaga cruce a territorio estadounidense. Su presidente, Colin Woodall, advirtió que la rapidez con la que el parásito se ha propagado en México representa una amenaza crítica para el sector ganadero estadounidense.
Respuesta local en el norte de México
En Chihuahua, el gobierno estatal aseguró que mantiene un blindaje sanitario permanente. Mauro Parada, secretario de Desarrollo Rural, subrayó que las inspecciones de USDA-APHIS validaron las medidas aplicadas en la región.
Reconoció que el caso de Nuevo León complica el panorama nacional, aunque insistió en que los esfuerzos locales son consistentes y han recibido el aval de las autoridades estadounidenses.
Además, recordaron que desde hace meses se implementan protocolos de detección temprana en engordas aprobadas del norte del país, con el fin de aislar y eliminar cualquier foco de gusano barrenador antes de que ponga en riesgo la ganadería.
Impacto económico y sanitario
La aparición del gusano barrenador llevó al cierre parcial de la frontera a las importaciones de ganado desde México. En agosto, el gobierno de Estados Unidos había anunciado una inversión de 750 millones de dólares para construir una planta de moscas estériles en Texas.
También comprometió 21 millones para modernizar instalaciones en Chiapas, dentro del programa binacional para contener esta plaga que amenaza tanto a la producción ganadera como a la seguridad alimentaria de la región.