Un reciente estudio liderado por la Universidad de California en San Diego ha identificado una amenaza sanitaria poco conocida en Estados Unidos: la presencia masiva de parásitos invasores en los peces de agua dulce más populares. Más del 90% de los peces examinados en el sur de California estaban infectados por trematodos capaces de contagiar a humanos, lo que despierta preocupación entre las autoridades de salud.
Los parásitos detectados, dos especies de gusanos planos llamados trematodos, pueden provocar síntomas como problemas gastrointestinales, pérdida de peso y letargo. En casos graves y poco frecuentes, se han asociado incluso a accidentes cerebrovasculares. El hallazgo, publicado el 3 de junio en el Journal of Infectious Diseases, plantea un riesgo público emergente que hasta ahora pasaba desapercibido en la región.
El ciclo de vida de estos parásitos incluye a los peces y a un caracol acuático invasor, la melania de borde rojo, que ha colonizado ya 17 estados y Puerto Rico. El contagio ocurre cuando humanos o animales consumen pescado infectado sin una adecuada cocción o congelación previa.
El análisis, realizado en cinco populares zonas de pesca del condado de San Diego, encontró que el 93% de los ejemplares albergaban Haplorchis pumilio, y el 91% Centrocestus formosanus en dos áreas concretas. Algunos peces, como el pez luna, contenían miles de larvas parásitas, lo que evidencia la magnitud del problema.
El estudio advierte que muchos consumidores desconocen estos riesgos y, según una encuesta en redes sociales, es común el consumo de pescado crudo o poco cocido, lo que eleva el peligro de infección. Cocinar completamente el pescado o congelarlo durante al menos una semana elimina los parásitos, según las recomendaciones de la FDA.
Hasta la fecha no se han reportado casos confirmados en humanos en EE. UU., pero los expertos creen que esto se debe a la falta de diagnósticos y de vigilancia clínica, ya que los médicos no están obligados a notificar infecciones por trematodos.
La investigación también evaluó 125 vídeos de YouTube sobre pesca y preparación de pescado de agua dulce, con casi 5 millones de visualizaciones, revelando que el 65% no mencionaba prácticas seguras de cocción o congelación. Esto sugiere un desconocimiento generalizado sobre los parásitos invasores y cómo evitarlos.
Los autores hacen un llamado a aumentar la vigilancia sanitaria, la educación pública y la capacitación de profesionales médicos para reconocer y prevenir posibles casos de infección, sobre todo en zonas donde la pesca de agua dulce es parte importante de la dieta local.
Los parásitos estudiados, Haplorchis pumilio y Centrocestus formosanus, son originarios del sudeste asiático y llegaron a Norteamérica a través de un caracol invasor, el Melanoides tuberculata. Su expansión ha sido rápida y silenciosa, facilitada por el comercio y la movilidad humana, incrementando el riesgo de brotes en diferentes regiones del país.
Ante el crecimiento del consumo de pescado de agua dulce y la popularidad de la pesca recreativa, los investigadores insisten en que las autoridades deben incluir la infección por trematodos en las enfermedades de notificación obligatoria. Solo así se podrá medir el verdadero impacto en la salud pública y proteger a la población más vulnerable.