Afganistán volvió a sufrir una de las peores tragedias naturales de los últimos años. Un terremoto de magnitud 6 sacudió el este del país el domingo por la noche, dejando un saldo preliminar de al menos 800 muertos y más de 2.500 heridos, según cifras confirmadas por el gobierno de facto talibán.
El epicentro del sismo se localizó cerca de la provincia de Kunar, a unos 27 kilómetros de Jalalabad, y a tan solo ocho kilómetros de profundidad. Esta condición superficial multiplicó el poder destructivo del temblor, que se sintió también en Kabul y en otras ciudades a cientos de kilómetros de distancia.
El impacto en la población
Los testimonios hablan de aldeas enteras destruidas, viviendas de barro y piedra reducidas a escombros y familias atrapadas entre ruinas. Los hospitales de la región oriental se vieron rápidamente desbordados por la llegada masiva de heridos.
Las autoridades locales advirtieron que el balance de víctimas podría aumentar a medida que se logre acceder a zonas montañosas y aisladas, donde los deslizamientos de tierra han bloqueado carreteras clave.
Operaciones de rescate en marcha
Equipos de rescate trabajan contrarreloj para encontrar sobrevivientes. Sin embargo, la precariedad de infraestructuras y la falta de maquinaria pesada dificultan las labores. En varias provincias orientales, los talibanes han desplegado unidades médicas y voluntarios para asistir a la población.
“Nuestros equipos están plenamente implicados en la asistencia a las familias afectadas”, declaró el portavoz Zabihullah Mujahid, quien pidió ayuda internacional para hacer frente a la catástrofe.
Un país vulnerable a los desastres naturales
Afganistán se encuentra en una de las regiones sísmicamente más activas del planeta, marcada por la colisión de las placas tectónicas de India y Eurasia. Cada año, esta tensión provoca temblores de distinta magnitud que se ven agravados por la fragilidad de las viviendas y la falta de planes de prevención.
En los últimos años, el país ha sido escenario de varios sismos mortales: en 2023, tres terremotos consecutivos golpearon la provincia de Herat y dejaron cerca de 1.300 fallecidos. En 2022, otro temblor en el sureste causó más de 1.000 víctimas mortales.
Reacciones internacionales y ayuda humanitaria
Diversos organismos internacionales expresaron su solidaridad con Afganistán y advirtieron sobre la necesidad urgente de asistencia médica, agua potable y refugio para miles de desplazados. Sin embargo, el aislamiento político del país y las tensiones diplomáticas complican la llegada de ayuda rápida y eficaz.
Perspectivas inmediatas
Con la población todavía en shock, los especialistas temen que nuevas réplicas puedan agravar la tragedia. Mientras tanto, la prioridad inmediata sigue siendo rescatar sobrevivientes, atender a los heridos y garantizar que las comunidades afectadas tengan acceso a recursos básicos para sobrevivir.