Durante años, las bicicletas eléctricas fueron vistas como la opción más segura dentro de la micromovilidad urbana. Sin embargo, un nuevo estudio de la Universidad Tecnológica de Chalmers, en Suecia, contradice esa percepción y asegura que el riesgo de accidente es mucho mayor que en los patinetes eléctricos.
El trabajo, publicado en el Journal of Safety Research, analizó datos de viajes de alquiler en siete ciudades europeas y concluyó que los usuarios de bicicletas eléctricas tienen hasta ocho veces más probabilidades de sufrir un accidente que quienes utilizan patinetes.
Los investigadores utilizaron datos de GPS para evaluar la “exposición real” de cada vehículo, es decir, la distancia recorrida y la frecuencia de uso. Así pudieron realizar una comparación más justa que en estudios anteriores, que mezclaban bicicletas privadas con alquiladas o entornos urbanos con rurales.
En total se registraron 686 accidentes con patinetes eléctricos y 35 con bicicletas eléctricas. Aunque las cifras parecen muy dispares, el volumen de viajes de patinetes era mucho mayor, lo que al ajustar por distancia recorrida mostró un riesgo significativamente superior en las bicicletas eléctricas.
“Los estudios previos comparaban peras con manzanas”, explicó Marco Dozza, catedrático de Seguridad Vial en Chalmers. “Cuando se analizan en igualdad de condiciones, el patinete eléctrico resulta ser más seguro que la bicicleta eléctrica”.
El hallazgo sorprende porque la narrativa dominante apuntaba a los patinetes como el vehículo más arriesgado en las ciudades. La amplia cobertura mediática de accidentes con patinetes había reforzado esa idea, mientras que las bicicletas eléctricas gozaban de mejor reputación.
Los investigadores destacan que los resultados no deben interpretarse como una prueba definitiva, ya que persisten factores de incertidumbre, como la falta de denuncias de accidentes menores. Sin embargo, consideran que el riesgo real de las bicicletas eléctricas ha sido “enormemente subestimado”.
Las conclusiones podrían impactar en la regulación de la micromovilidad en Europa y otras regiones. Muchas ciudades están priorizando las bicicletas eléctricas en detrimento de los patinetes, pero este estudio plantea la necesidad de reconsiderar esas políticas.
El equipo investigador sugiere que los futuros análisis incluyan siempre datos GPS detallados y que se amplíen a otros países. “Con datos más precisos podremos tomar mejores decisiones sobre el transporte del futuro”, añadió Dozza.
Fuente: ScienceDirect