Google presentó su más reciente avance en computación cuántica con el chip Willow, un procesador que logró resolver en apenas cinco minutos un problema que a las supercomputadoras más rápidas del mundo les llevaría unos 10 cuatrillones de años completar. El anuncio, realizado en diciembre de 2024, ha generado entusiasmo en el sector tecnológico.
El chip Willow representa la apuesta de la compañía por acercarse a una computadora cuántica funcional a gran escala. Según Google, incorpora avances clave en arquitectura y corrección de errores, lo que lo convierte en el procesador cuántico más avanzado construido hasta ahora.
Pese al logro, los investigadores reconocen que Willow sigue siendo experimental y que todavía pasarán años, además de miles de millones en inversión, antes de que estas máquinas tengan aplicaciones masivas en la vida cotidiana.
Cómo funciona la computación cuántica
A diferencia de los ordenadores tradicionales, que procesan información en bits que solo pueden valer 0 o 1, las computadoras cuánticas utilizan cúbits, capaces de representar múltiples estados a la vez gracias a fenómenos como la superposición y el entrelazamiento cuántico.
Este principio les permite realizar cálculos en paralelo y resolver problemas que serían imposibles para la computación clásica. El desafío radica en mantener la estabilidad de los cúbits, que son extremadamente sensibles al ruido y a las interferencias externas.
Willow se apoya en un criostato de alta precisión que mantiene el chip a temperaturas cercanas al cero absoluto, condición necesaria para controlar los cúbits con fiabilidad y minimizar los errores.
Entre las aplicaciones potenciales se encuentran el diseño de nuevos medicamentos, el desarrollo de baterías más eficientes y la simulación de reactores de fusión nuclear, donde los efectos cuánticos son decisivos.
Un logro con matices y retos pendientes
Hartmut Neven, director del laboratorio de inteligencia artificial cuántica de Google, calificó a Willow como un “avance perseguido durante casi 30 años”. El equipo asegura haber logrado reducir la tasa de error conforme aumentaba el número de cúbits, algo que históricamente había sido un obstáculo para el campo.
No obstante, especialistas como Alan Woodward, de la Universidad de Surrey, advierten que los resultados deben ser interpretados con cautela. El problema utilizado como prueba estaba diseñado para favorecer a una computadora cuántica y no representa una comparación universal con la computación clásica.
El propio Google reconoce que la tasa de error de Willow aún debe mejorar considerablemente para aspirar a una computadora cuántica de propósito general. Alcanzar ese objetivo requerirá nuevas innovaciones técnicas y un largo proceso de perfeccionamiento.
Aun así, el lanzamiento de Willow envía un mensaje claro: la carrera por la supremacía cuántica sigue activa, con Google, IBM, China y otros actores compitiendo por liderar un campo que podría transformar industrias enteras en las próximas décadas.
Fuentes utilizadas en la investigación:
- Google revoluciona con su chip cuántico Willow: resuelve en 5 minutos lo que un superordenador tardaría más que la edad del universo - Xataka
- Willow, el chip cuántico de Google que hace en cinco minutos operaciones que tomarían millones de años - Wired
- Willow, el nuevo chip cuántico de Google con una potencia de cálculo "extraordinaria" - Infobae