Una de las mayores erupciones volcánicas de la historia reciente, la del volcán Thera —hoy Santorini—, vuelve a estar en el centro del debate arqueológico. Un nuevo estudio con dataciones por radiocarbono sugiere que este evento ocurrió antes del reinado del faraón Ahmose, lo que obliga a ajustar la cronología egipcia y las interacciones con otras civilizaciones del Mediterráneo oriental.
La investigación, publicada en la revista PLOS One, fue dirigida por Hendrik J. Bruins, de la Universidad Ben-Gurión del Néguev, y Johannes van der Plicht, de la Universidad de Groningen. Los científicos analizaron artefactos conservados en museos británicos, un hecho sin precedentes, con el fin de comparar su datación con la del material volcánico de Santorini.
Los resultados apuntan a que la erupción no coincidió con el inicio del Imperio Nuevo, como se creía, sino con el final del Segundo Período Intermedio, una etapa caracterizada por la fragmentación política de Egipto. Esto implica que la civilización egipcia experimentó el impacto de Thera antes de su reunificación bajo Ahmose I.
Los investigadores obtuvieron permisos excepcionales para tomar pequeñas muestras de objetos del Templo de Ahmose en Abidos y del Museo Petrie de Londres. Entre los materiales analizados figuran adobes, lienzos funerarios y figurillas ushebti, cuyas dataciones ofrecieron una línea temporal más reciente para el surgimiento de la XVIII Dinastía.
El análisis sitúa el inicio del Imperio Nuevo varias décadas después de lo estimado, modificando las correlaciones con civilizaciones contemporáneas del Egeo y del Levante.
Las nuevas fechas confirman una cronología “baja” y prolongan el Segundo Período Intermedio
Hasta ahora, muchos arqueólogos sostenían que la erupción de Thera coincidía con los primeros años de la XVIII Dinastía. Sin embargo, los datos del radiocarbono respaldan una cronología más “baja”, es decir, que ubica el reinado de Ahmose varias décadas después. Este cambio podría alterar la sincronización entre Egipto, Creta y el mundo micénico.
“Nuestros hallazgos muestran que el Segundo Período Intermedio duró más de lo que se pensaba y que la unificación bajo Ahmose ocurrió más tarde”, afirmó Bruins. Según el investigador, el desfase temporal modifica la manera en que se entiende la expansión egipcia y sus contactos con otras culturas mediterráneas.
La datación del material volcánico de Santorini ha sido uno de los mayores enigmas de la arqueología, con diferencias de hasta un siglo entre estimaciones geológicas y cronologías históricas. Este estudio reduce la brecha entre ambas disciplinas, aportando un marco más coherente para el siglo XVII a. C.
Los expertos destacan que el nuevo cronograma también afecta a las interpretaciones sobre el comercio y las rutas marítimas de la época. Una erupción más temprana habría influido en la redistribución de recursos y poblaciones en el Mediterráneo oriental, incluyendo el declive temporal de algunos asentamientos egeos.
Con esta evidencia, los autores esperan que futuros proyectos de datación radiocarbónica continúen ajustando la historia del antiguo Egipto. “Cada nueva muestra nos acerca a una línea temporal más precisa y nos ayuda a conectar la historia de Egipto con los grandes eventos naturales que moldearon la región”, concluyó Bruins.