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Cómo la NASA estudia los océanos y por qué su investigación es clave para el futuro del planeta

La NASA no solo explora el espacio, sino que también desempeña un papel crucial en el estudio de los océanos terrestres. A través de satélites avanzados y misiones especializadas, la agencia investiga los cambios en el nivel del mar, la temperatura del agua y la interacción entre los océanos y el clima global.

Autor - Aldo Venuta Rodríguez

2 min lectura

Satélite de la NASA monitoreando los océanos desde el espacio.
Créditos: NASA/JPL-Caltech

Los océanos cubren más del 70 % de la superficie terrestre y desempeñan un papel clave en la regulación del clima. Absorben grandes cantidades de dióxido de carbono, influyen en la formación de huracanes y afectan las temperaturas globales. La NASA, mediante tecnologías satelitales, recopila datos fundamentales para entender estas interacciones y prever posibles impactos ambientales.

Uno de los programas más destacados es la misión PACE (Plankton, Aerosol, Cloud, ocean Ecosystem), lanzada en 2024, diseñada para analizar la salud de los océanos y su relación con la atmósfera. También destacan misiones como Jason-CS/Sentinel-6, que monitorean los niveles del mar con precisión milimétrica, ayudando a detectar tendencias de cambio climático.

Además, la NASA investiga cómo los océanos afectan la biodiversidad. Sus satélites permiten monitorear el crecimiento del fitoplancton, base de la cadena alimentaria marina, así como cambios en la temperatura y salinidad del agua que impactan la vida marina. Estas mediciones ayudan a entender fenómenos como el blanqueamiento de corales y la migración de especies.

El conocimiento adquirido por la NASA en el estudio de los océanos también tiene aplicaciones en la exploración espacial. Misiones como Europa Clipper buscan analizar los océanos de lunas como Europa, de Júpiter, para determinar si podrían albergar vida. La experiencia en monitoreo oceánico en la Tierra es clave para estas investigaciones.

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