La reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales en México avanza hacia una fase decisiva tras concluir los seis foros de diálogo convocados por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social el pasado 7 de julio.
La STPS presentará en agosto las conclusiones de los foros realizados en Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, Tijuana, Querétaro y Cancún, antes de elaborar el proyecto de reforma que será enviado al Congreso en septiembre.
Marath Bolaños, titular de la STPS, reiteró que la propuesta será "de consenso y respetará los acuerdos alcanzados" a través del diálogo, manteniendo fidelidad a los compromisos establecidos.
La principal división surge en los tiempos de implementación: los sindicatos proponen una transición de dos años con meta para 2027, mientras los organismos empresariales prefieren reducir una hora por año durante ocho años.
Los foros evidenciaron consenso en que la reforma debe incluir medidas complementarias y gradualidad, considerando que las micro, pequeñas y medianas empresas constituyen más del 95% del tejido empresarial mexicano.
Entre las propuestas destacan reglas diferenciadas por sectores, flexibilidad en distribución semanal o mensual de horas, regulación de trabajo por objetivos y programas piloto en empresas públicas y privadas.
El sector empresarial solicita estímulos fiscales para mipymes, eliminación del ISR en horas extras, exclusión de altos directivos del límite semanal y asesoría técnica para la transición.
Los sindicatos demandan protección salarial explícita, incorporación de prima sabatina del 25%, ajustes en prima dominical y prohibición de reducir salarios durante la implementación.
Domingo Ruiz López propone acompañar la reforma con restauración de deducibilidad plena de prestaciones de previsión social y actualización de tablas del ISR conforme a inflación.
La Cámara de Diputados ya cuenta con cerca de una docena de propuestas, principalmente reformas constitucionales para establecer la jornada de 40 horas, que serán analizadas junto al proyecto gubernamental.
Los foros identificaron la necesidad de un diagnóstico sectorial previo para determinar industrias prioritarias, actividades con reglas especiales y sectores que requieren exclusión temporal.
Expertos coinciden en que el éxito de la reforma dependerá de crear un observatorio de seguimiento tripartito y programas de capacitación ante la escasez de mano de obra técnica.
Con la mitad de la fuerza laboral en informalidad, la propuesta incluye mecanismos de formalización del empleo como componente esencial para el nuevo modelo laboral mexicano.