El E/V Nautilus ha dado inicio a una de las expediciones arqueológicas submarinas más esperadas del año en el estrecho Iron Bottom, frente a las Islas Salomón. Esta zona, conocida por albergar decenas de naufragios de la Segunda Guerra Mundial, vuelve a estar en el foco de la investigación científica gracias a la colaboración internacional de expertos en arqueología marítima y tecnología robótica.
Durante los próximos 21 días, el equipo a bordo del Nautilus, bajo la dirección del Dr. Robert Ballard y con el apoyo de NOAA Ocean Exploration, explorará las profundidades en busca de al menos 21 barcos de guerra que permanecen desaparecidos desde los combates navales de la campaña de Guadalcanal. Solo una fracción de los más de 100 buques hundidos en la zona ha sido localizada hasta ahora, por lo que la expectativa es alta tanto en la comunidad científica como entre los familiares de marinos de ambos bandos.
La expedición combina vehículos operados remotamente (ROV) y sistemas de superficie no tripulados, capaces de mapear el fondo marino y capturar imágenes en alta definición de los restos sumergidos. El objetivo es doble: documentar el estado actual de los naufragios y aportar nuevos datos sobre la historia naval del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial. Además, el equipo planea transmitir en directo parte de las inmersiones a través del portal NautilusLive.org, permitiendo al público global seguir el avance de la misión en tiempo real.
El estrecho Iron Bottom, bautizado así por la gran cantidad de hierro de los cascos hundidos en sus aguas, fue el escenario de cruentos enfrentamientos entre las fuerzas aliadas y japonesas entre agosto y diciembre de 1942. La campaña de Guadalcanal marcó un punto de inflexión en el conflicto del Pacífico y dejó un legado de valentía, pérdidas y misterios aún no resueltos bajo el mar.
Gracias a la tecnología de vanguardia y a la cooperación entre instituciones estadounidenses, japonesas, australianas y de las Islas Salomón, la misión del Nautilus promete revelar detalles inéditos sobre los buques perdidos y contribuir al conocimiento de la arqueología marítima. Los hallazgos se compartirán con el público y las autoridades de cada país, asegurando el respeto a los restos humanos y la preservación del patrimonio subacuático.
Fuentes: NOAA Ocean Exploration