El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) han emitido una alerta ante la alta probabilidad de que se forme el ciclón tropical Gil frente a las costas del Pacífico mexicano. La vigilancia se concentra en una zona de baja presión ubicada a más de 500 kilómetros al sur-suroeste de Acapulco, Guerrero, que ya presenta un 40% de probabilidad de convertirse en ciclón en 48 horas y 80% a siete días, según los reportes oficiales.
Este sistema, de evolucionar, sería el séptimo ciclón tropical de la temporada en el Pacífico, una región donde ya se han registrado tormentas y huracanes relevantes en los últimos dos meses. El pronóstico actual señala que la formación podría concretarse durante el fin de semana, con potencial para afectar directamente a Guerrero y Michoacán, y de manera indirecta a otros estados del litoral occidental.
De acuerdo con la información oficial, el desplazamiento del sistema es hacia el oeste-noroeste, y las condiciones atmosféricas son propicias para su desarrollo. Conagua y el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos monitorean la situación en tiempo real y mantienen un canal de comunicación abierto con las autoridades locales para la emisión de avisos preventivos y acciones de protección civil.
El SMN advierte que las bandas nubosas asociadas a esta baja presión ya están provocando lluvias intensas y tormentas eléctricas en entidades como Guerrero, Michoacán, Oaxaca y Colima. Además, no se descarta que, en los próximos días, los efectos se extiendan hacia Jalisco, Nayarit y otras zonas del occidente del país, elevando el riesgo de deslaves, inundaciones y crecida de ríos.
La temporada de ciclones tropicales en el Pacífico mexicano se extenderá hasta el 30 de noviembre y se prevé la formación de entre 16 y 20 sistemas con nombre propio. Autoridades federales y estatales insisten en la importancia de mantenerse informados y atender todas las recomendaciones oficiales, especialmente en las zonas vulnerables o históricamente afectadas por fenómenos similares.
Hasta el momento, las dependencias no han emitido alertas de evacuación, pero sí piden a la población estar alerta ante cualquier aviso sobre cambios en la trayectoria o intensidad del fenómeno. Asimismo, reiteran la necesidad de tener listas medidas básicas de prevención y contar con un plan familiar de emergencia.
El monitoreo sobre la evolución de la zona de baja presión continuará de manera permanente. Ante cualquier novedad o intensificación del sistema, se emitirán nuevos comunicados a través de los canales oficiales para salvaguardar la seguridad de los habitantes de las regiones en riesgo.
Fuentes: Conagua, Servicio Meteorológico Nacional, Centro Nacional de Huracanes (NOAA)