OpenAI anunció nuevas medidas para su aplicación de video generativo Sora AI, los dueños de derechos podrán controlar el uso de sus personajes y decidir si permiten que aparezcan en producciones creadas con inteligencia artificial. Sam Altman, director ejecutivo de la compañía, adelantó además que se implementará un sistema de monetización compartida con los creadores que habiliten su material.
Sora, lanzada esta semana en Estados Unidos y Canadá como app independiente, permite generar videos cortos con IA que imitan estilos y personajes. Su rápido crecimiento puso en alerta a estudios de cine y televisión, preocupados por el impacto en propiedad intelectual. Disney, por ejemplo, optó por prohibir que su catálogo sea utilizado dentro de la plataforma.
Los nuevos controles ofrecerán un “manejo granular” del contenido. Eso significa que los titulares podrán bloquear por completo el uso de sus personajes o autorizarlo bajo ciertas condiciones. Para Altman, el objetivo es “equilibrar la innovación con la compensación justa a los creadores”.
En paralelo, OpenAI planea introducir un modelo de reparto de ingresos para quienes permitan que su propiedad intelectual sea usada en Sora AI. Aunque aún en fase de pruebas, la idea es que los estudios reciban parte de las ganancias generadas por los videos creados a partir de sus personajes.
Altman reconoció que el sistema requerirá ajustes y que habrá “prueba y error” en la implementación, pero insistió en que es necesario avanzar rápido. “Los usuarios están generando mucho más contenido del esperado, y eso exige una estrategia de monetización clara”, señaló en su blog.
La medida llega en un contexto de creciente competencia, Meta lanzó su propia plataforma de videos IA llamada Vibes y Google acelera proyectos similares. Con estas reformas, OpenAI busca posicionar a Sora como una herramienta atractiva para usuarios, pero también aceptable para la industria del entretenimiento.