Consumidores reducen gastos ante la incertidumbre
Los hogares chinos están ajustando significativamente sus presupuestos familiares mientras enfrentan recortes salariales y un mercado laboral incierto. Mallory Jiang, médica de 30 años en Shenzhen, ejemplifica esta tendencia: "Nuestros ingresos como médicos han disminuido y aún no nos atrevemos a comprar un apartamento. Estamos reduciendo gastos: desplazamientos en transporte público, comidas en la cafetería del hospital".
Las ventas minoristas reflejan esta cautela generalizada de los consumidores chinos, quienes han reducido drásticamente sus gastos en productos no esenciales. Esta tendencia se extiende desde artículos de lujo hasta compras cotidianas, afectando múltiples sectores del comercio minorista.
Los datos de junio muestran que el crecimiento de las ventas minoristas se desaceleró al 4,8%, desde el 6,4% de mayo, alcanzando su nivel más bajo desde enero-febrero. Esta contracción del consumo contrasta marcadamente con el aumento del 6,8% en la producción industrial, el ritmo más rápido desde marzo, evidenciando un desequilibrio entre oferta y demanda interna.
Sector inmobiliario mantiene la caída
La crisis del mercado inmobiliario continúa siendo un lastre significativo para el crecimiento económico general, pese a múltiples rondas de medidas gubernamentales de apoyo. La inversión en el sector inmobiliario cayó drásticamente durante los primeros seis meses del año, mientras que los precios de las viviendas nuevas en junio registraron su caída mensual más pronunciada en ocho meses.
Los líderes chinos se comprometieron a impulsar la renovación de aldeas urbanas y acelerar un nuevo modelo de desarrollo inmobiliario. Sin embargo, los analistas consideran que estas medidas podrían no ser suficientes para revertir la tendencia negativa en un sector que tradicionalmente ha sido motor del crecimiento económico chino.
Aranceles estadounidenses presionan las exportaciones
Las fábricas chinas aprovecharon una tregua comercial temporal para adelantar envíos antes de la fecha límite de agosto, cuando podrían intensificarse los aranceles estadounidenses. Las exportaciones recuperaron impulso en junio, pero los analistas advierten que este repunte es insostenible ante la escalada de la guerra comercial iniciada por el presidente Donald Trump.
"La concentración de exportaciones se desvanecerá y el impacto de los aranceles se hará más visible", advierte Wei Yao, economista de Société Générale.
La incertidumbre comercial está provocando que tanto consumidores como empresas adopten posturas más cautelosas en sus decisiones de gasto e inversión. Los exportadores buscan cada vez más oportunidades de crecimiento en mercados alternativos para reducir su dependencia del mercado estadounidense, pero esta diversificación requiere tiempo y recursos considerables.
Presión deflacionaria persiste
La deflación continúa representando una amenaza fundamental para la economía china, con los precios al productor cayendo en junio a su ritmo más acelerado en casi dos años. Esta tendencia deflacionaria refleja tanto la debilidad de la demanda interna como el exceso de capacidad productiva en múltiples sectores industriales.
La producción de acero crudo cayó un 9,2% en junio respecto al año anterior, ya que más fabricantes realizaron mantenimiento de equipos ante una demanda estacionalmente vacilante. Esta contracción en un sector clave ilustra las dificultades más amplias que enfrenta la economía china para equilibrar oferta y demanda.
Perspectivas para el segundo semestre
Los analistas proyectan una desaceleración adicional en el segundo semestre, con el crecimiento del PIB reduciéndose al 4,5% en el tercer trimestre y al 4,0% en el cuarto. La encuesta de Reuters sugiere que el crecimiento anual de 2025 podría enfriarse al 4,6%, por debajo del objetivo oficial gubernamental del 5%.
Los inversores esperan señales de nuevos estímulos en la próxima reunión del Politburó de finales de julio.
Pekín ha incrementado el gasto en infraestructura y subsidios al consumo, junto con flexibilización monetaria que incluye recortes de tipos de interés. Sin embargo, algunos analistas creen que el gobierno podría necesitar incrementar significativamente el gasto deficitario si el crecimiento se desacelera más bruscamente de lo previsto.
"El crecimiento del tercer trimestre está en riesgo sin un estímulo fiscal más fuerte", advierte Dan Wang, director para China del Grupo Eurasia. La capacidad del gobierno para implementar medidas efectivas será crucial para determinar si China puede mantener su objetivo de crecimiento del 5% en un entorno global cada vez más desafiante.