Publicado: 18 mar. 2025
Esfuerzos de conservación salvan especies mientras la biodiversidad sigue en crisis
La biodiversidad enfrenta una crisis global, pero un nuevo estudio demuestra que los esfuerzos de conservación están evitando la extinción de muchas especies.
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Autor - Aldo Venuta Rodríguez

Un estudio basado en más de 67,000 especies animales ha identificado que, aunque la biodiversidad está en declive, las acciones de conservación están marcando la diferencia. Datos de la Lista Roja de la UICN revelan que el 28 % de las más de 160,000 especies evaluadas están en peligro de extinción, y un millón podrían seguir el mismo destino debido a la actividad humana.
Sin embargo, cuando se implementan estrategias adecuadas, la recuperación es posible. Un ejemplo notable es el lince ibérico, que pasó de estar al borde de la extinción con apenas unos cientos de individuos a contar con varios miles en la actualidad. Algo similar ha ocurrido con el kakapo, un loro no volador de Nueva Zelanda, y con el bisonte europeo, que fue reintroducido con éxito en su hábitat natural tras ser exterminado en estado salvaje.
El estudio, liderado por la Universidad de Cambridge junto a UICN, BirdLife International y las universidades de Oxford y Durham., destaca que las especies que han mejorado su estado de conservación han recibido intervención directa. “Es una clara señal de que la conservación funciona”, afirmó Ashley Simkins, autora principal e investigadora en el Departamento de Zoología de Cambridge.
Las estrategias más efectivas han sido aquellas implementadas en entornos controlados, como islas, donde las especies están protegidas de amenazas externas. Medidas como la protección del hábitat, la cría en cautiverio y las reintroducciones han resultado clave en estos casos.
Además, especies marinas como la ballena jorobada y la ballena azul han mostrado signos de recuperación desde que se implementó la moratoria internacional sobre la caza comercial. No obstante, el estudio señala que, por cada especie que mejora, hay seis en declive, lo que resalta la urgencia de reforzar la conservación.
Los expertos advierten que la conservación no debe limitarse a medidas de emergencia. “Nos hemos vuelto más eficaces en evitar extinciones inminentes, pero aún falta actuar sobre las causas fundamentales de la pérdida de biodiversidad”, destacó Simkins. Las intervenciones preventivas no solo son más eficientes, sino que reducen la necesidad de rescates desesperados.
Casos de conservación colaborativa han mostrado resultados positivos. En Papúa Nueva Guinea, por ejemplo, las comunidades locales han trabajado con organizaciones para sustituir la caza de canguros arborícolas por opciones sostenibles, como la cría de pollos y la pesca.
“Es fundamental que la conservación se base en la colaboración con las comunidades locales y no en la imposición de normas externas”, añadió Simkins. “Podemos encontrar soluciones que beneficien tanto a la biodiversidad como a las personas”.
El Dr. Silviu Petrovan, coautor del estudio, enfatizó la importancia de reconocer los logros: “A pesar del declive de la vida silvestre, debemos destacar que la conservación está funcionando”. Por su parte, el Dr. Stuart Butchart, de BirdLife International, hizo un llamado a la acción: “Los gobiernos deben intensificar sus esfuerzos para evitar más extinciones y fomentar la recuperación de poblaciones en riesgo”.
Craig Hilton-Taylor, director de la Lista Roja de la UICN, subrayó que la información obtenida en este estudio debe servir para guiar futuras políticas de conservación. “Cada historia de éxito, desde el águila calva en Norteamérica hasta el milano real en el Reino Unido, demuestra que salvar especies es posible. Ahora debemos asegurarnos de que estos casos sean la norma y no la excepción”, concluyó Simkins.
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