Los rastreadores de estrellas son un componente esencial en la navegación de Europa Clipper. Estos sensores capturan imágenes del cielo y utilizan el reconocimiento de estrellas para determinar la orientación exacta de la nave. A principios de diciembre, enviaron sus primeras imágenes, mostrando constelaciones a una distancia de entre 150 y 300 años luz, una validación clave para el equipo de la misión.
Las fotografías obtenidas incluyen estrellas de la constelación Corvus, un conjunto de cuerpos celestes que sirven como referencia en la alineación de la sonda. Este procedimiento es crucial para la comunicación con la Tierra y la correcta orientación de los instrumentos científicos que, en el futuro, captarán imágenes detalladas de la superficie de Europa.
El equipo de ingenieros del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA ha estado monitoreando el desempeño de la nave desde su lanzamiento en octubre de 2024. La verificación del hardware es un paso fundamental antes de que la sonda alcance Júpiter en 2030, asegurando que sus sistemas funcionen adecuadamente durante los sobrevuelos planificados a la luna Europa.
Europa Clipper está equipada con nueve instrumentos científicos diseñados para analizar la capa helada de la luna, su composición y su actividad geológica. Estos estudios ayudarán a los científicos a determinar si el océano subterráneo de Europa podría albergar condiciones propicias para la vida.
La sonda también se encuentra próxima a su primera maniobra gravitatoria. El 1 de marzo pasará cerca de Marte para aprovechar su gravedad y aumentar su velocidad en el viaje hacia Júpiter. Con cada avance, la misión se acerca más a su objetivo de desentrañar los misterios de esta luna helada.