Un incendio forestal de alta intensidad desatado este lunes en Paüls, Tarragona, ha obligado a confinar a casi 2.000 vecinos de las localidades de Paüls, Xerta, Alfara de Carles y Aldover. El fuego, avivado por el viento mistral y las elevadas temperaturas, ya ha afectado una superficie de unas 900 hectáreas, en su mayoría dentro del Parque Natural de Els Ports.
Las autoridades han procedido al corte de varias carreteras, incluida la TV-3541 entre Paüls y Xerta, y la TV-3422 entre Alfara de Carles y Aldover, para garantizar la seguridad y facilitar el acceso de los equipos de emergencia. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, solicitó la colaboración de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que ya se ha desplazado desde Zaragoza para reforzar las labores de extinción.
El confinamiento, inicialmente suavizado en la tarde, fue reactivado al caer la noche tras la aparición de dos focos secundarios y la presencia de una columna de humo densa que amenaza a Xerta, Alfara de Carles y zonas rurales de Tortosa. Al menos 50 personas han sido evacuadas en El Toscar de manera preventiva, mientras se mantiene la recomendación de evitar cualquier desplazamiento hacia las áreas afectadas.
Los bomberos trabajan en condiciones extremadamente adversas: la orografía escarpada, la dificultad de acceso y el cambio constante del viento complican el control del fuego. Según Joan Rovira, responsable de Intervención de los Bomberos, no se espera estabilizar el incendio hasta, al menos, la tarde del martes. Durante la madrugada, operan 79 dotaciones terrestres y más de 260 efectivos, apoyados por medios aéreos enviados desde Mallorca y Zaragoza.
La situación en la comarca es crítica. El avance del fuego ha obligado a desalojar masías aisladas y mantiene en alerta máxima a Protección Civil, que activó el plan especial Infocat. Las autoridades insisten en la importancia de la prudencia ciudadana, recomendando no circular por la zona para facilitar el trabajo de los servicios de emergencia.
La noche ha sido especialmente difícil en Xerta, cuyo alcalde describió el ambiente como "auténtico infierno". A pesar de las restricciones, se ha permitido el retorno controlado de algunos vecinos para que pudieran dormir en sus hogares, bajo una estricta supervisión.
La prioridad en las próximas horas es evitar que el fuego salte a la carretera y alcance las zonas habitadas. Los equipos de extinción centran sus esfuerzos en cerrar el flanco derecho, que podría expandirse hacia el interior del Parque Natural de Els Ports, una zona de acceso particularmente complejo.
En paralelo, otro incendio forestal en Pinell de Solsonès, Lleida, movilizó a 37 dotaciones de bomberos y afectó a unas 35 hectáreas. En este caso, el fuego fue estabilizado durante la tarde, aunque se mantendrá la vigilancia durante la noche para evitar rebrotes, en una temporada que ya suma más de 17.000 hectáreas quemadas en España.
Las condiciones meteorológicas, especialmente el mistral, seguirán siendo determinantes en la evolución del incendio de Paüls. Los servicios de emergencia prevén jornadas arduas y piden a la población mantener la calma, seguir las instrucciones oficiales y estar atenta a nuevas actualizaciones.
El incendio en Paüls representa uno de los desafíos más serios del verano en Cataluña y recuerda la importancia de la prevención, la colaboración ciudadana y la preparación ante situaciones extremas en el contexto del cambio climático.