La plataforma Tea Dating, diseñada para proteger a las mujeres al momento de conocer personas nuevas en línea, se convirtió en objetivo de un ciberataque masivo. Más de 70 mil imágenes fueron filtradas, incluyendo selfies, fotografías de documentos de identidad y material compartido por las usuarias dentro de la aplicación.
El incidente ocurrió poco después de que la app alcanzara su mayor crecimiento, posicionándose como una de las aplicaciones más descargadas en plataformas como Apple App Store y Google Play. La popularidad de Tea se debió a su propuesta innovadora: permitir a las usuarias verificar antecedentes de los hombres con los que planean salir, además de recibir consejos anónimos sobre posibles riesgos.
Sin embargo, tras el hackeo, se reveló que un sistema antiguo de almacenamiento había sido violado. Las imágenes afectadas pertenecen a usuarios que se registraron antes de febrero de 2024 y deberían haber sido eliminadas tras la verificación. A pesar de esto, los datos permanecieron guardados en servidores no actualizados, lo que facilitó el acceso ilegal.
Las imágenes comenzaron a circular en foros como 4chan, donde un usuario anónimo publicó la base de datos completa. Aunque el hilo original fue borrado, versiones archivadas muestran cómo el material sensible llegó a manos no autorizadas. Esto generó preocupación tanto entre las usuarias como en expertos en seguridad digital.
Tras el ataque, Tea anunció que ya trabaja con expertos externos en ciberseguridad para investigar el incidente y mejorar sus protocolos de protección. La empresa aseguró que no hay evidencia de que otros datos hayan sido comprometidos, aunque reconoció errores en la gestión de información sensible.
El caso resalta una discusión global sobre los límites éticos de las plataformas digitales que buscan proteger a ciertos grupos. Mientras algunas celebran iniciativas como Tea por dar voz a las mujeres, otras critican su posible impacto en la privacidad y la polarización social.
Este incidente pone en entredicho no solo la seguridad de la plataforma, sino también la responsabilidad de las empresas tecnológicas en la protección de datos personales en la era digital.