OpenAI, la compañía creadora de ChatGPT, está desarrollando una herramienta de inteligencia artificial capaz de generar música a partir de texto y audio. El proyecto, reportado por The Information, busca ampliar el alcance de la empresa más allá del texto y las imágenes, adentrándose en un terreno dominado hasta ahora por startups como Suno y gigantes como Google.
La herramienta permitiría a los usuarios crear composiciones musicales originales escribiendo indicaciones como “añade una guitarra acústica” o “crea música ambiental para un video”. También podría integrarse con Sora el generador de video de OpenAI y con ChatGPT, ofreciendo acompañamientos sonoros personalizados en tiempo real.
El desarrollo se está realizando en colaboración con estudiantes y músicos de la Escuela Juilliard de Nueva York, quienes ayudan a anotar partituras y clasificar datos musicales utilizados para entrenar los modelos de IA, un paso clave para mejorar la coherencia melódica y armónica de las composiciones.
Competencia creciente en el mercado de la música con IA
La entrada de OpenAI intensifica una carrera que se acelera cada mes. Suno AI, actualmente la startup líder del sector, ya genera más de 150 millones de dólares en ingresos anuales, mientras que Google impulsa su sistema Lyria RealTime, integrado en su API de Gemini. Según estimaciones de la industria, el mercado global de música generativa podría alcanzar los 2.800 millones de dólares en 2030.
El desafío para OpenAI será equilibrar innovación y responsabilidad legal. Plataformas como Suno y Udio enfrentan demandas por presunto uso no autorizado de material protegido por derechos de autor, lo que ha encendido un debate sobre los límites del entrenamiento de modelos con música comercial. OpenAI ha afirmado que busca desarrollar su sistema con un enfoque “ético y sostenible”.
La compañía no ha confirmado la fecha de lanzamiento de su nueva herramienta musical, pero fuentes internas sugieren que podría integrarse progresivamente en ChatGPT Plus o lanzarse como un producto independiente en 2026. De concretarse, marcaría otro paso hacia el ecosistema de creación total impulsado por inteligencia artificial.