Un nuevo estudio de la Universidad Hebrea de Jerusalén revela que los neandertales que vivían en dos cuevas cercanas al norte de Israel descuartizaban sus alimentos de maneras notablemente diferentes. A pesar de usar las mismas herramientas y cazar las mismas presas, los grupos de las cuevas de Amud y Kebara dejaron marcas distintivas en los huesos de los animales.
Estas diferencias no se pueden explicar por el tipo de herramienta, la habilidad o los recursos disponibles, y podrían reflejar prácticas como el secado o la maduración de la carne antes del descuartizamiento. Los hallazgos ofrecen una perspectiva excepcional sobre la complejidad social y cultural de las comunidades neandertales.
Los neandertales vivieron en estas cuevas hace entre 50.000 y 60.000 años, separadas por solo 70 kilómetros. Ambos grupos utilizaban las mismas herramientas de sílex y se alimentaban principalmente de gacelas y gamos, pero desarrollaron técnicas de procesamiento distintivas que podrían haberse transmitido culturalmente de generación en generación.
Marcas reveladoras en los huesos
La investigación, dirigida por Anaelle Jallon del Instituto de Arqueología, junto con colegas del Museo de Historia Natural de Londres, analizó las marcas de corte en los restos de presas de ambos sitios. Los científicos examinaron macroscópica y microscópicamente una muestra de huesos con marcas de corte de capas contemporáneas.
Los perfiles, ángulos y anchos de superficie de los cortes eran similares, probablemente debido a las herramientas similares de ambos grupos. Sin embargo, las marcas de corte halladas en Amud eran más densas y menos lineales que las de Kebara, revelando diferencias sistemáticas en las técnicas de procesamiento.
En Amud, el 40% de los huesos de animales están quemados y la mayoría fragmentados, mientras que en Kebara solo el 9% de los huesos están quemados, pero menos fragmentados. Los huesos de Amud también parecen haber sufrido menos daños por carnívoros que los encontrados en Kebara.
"Las sutiles diferencias en los patrones de las marcas de corte entre Amud y Kebara podrían reflejar las tradiciones locales de procesamiento de cadáveres de animales", afirmó Jallon, autora principal del estudio publicado en Frontiers in Environmental Archaeology.
Posibles técnicas culinarias prehistóricas
Los investigadores consideraron varias explicaciones para estos patrones distintivos. La arqueología experimental sugiere que las diferencias no pueden explicarse por menor habilidad de los carniceros ni por una descuartización más intensiva. Los diferentes patrones se explican mejor por decisiones deliberadas de cada grupo en cuanto a la descuartización.
Una posible explicación es que los neandertales de Amud trataban la carne de forma diferente antes de descuartizarla: posiblemente secándola o dejándola descomponer, similar a como los carniceros actuales cuelgan la carne antes de cocinarla. La carne en descomposición es más difícil de procesar, explicando la mayor intensidad y forma menos lineal de las marcas.
Una segunda posibilidad es que influyera la diferente organización grupal —por ejemplo, el número de carniceros que trabajaban en una presa determinada— en las dos comunidades neandertales, creando patrones de trabajo distintivos que se perpetuaron culturalmente.
Implicaciones para entender la cultura neandertal
"Aunque los neandertales de estos dos yacimientos compartían condiciones de vida similares y se enfrentaron a desafíos comparables, parecen haber desarrollado estrategias de carnicería distintas, posiblemente transmitidas a través del aprendizaje social y las tradiciones culturales", explicó Jallon.
Estos hallazgos sugieren que los neandertales tenían capacidades culturales más sofisticadas de lo que se pensaba anteriormente. La transmisión de técnicas específicas de procesamiento de alimentos implica aprendizaje social, memoria cultural y posiblemente preferencias culinarias desarrolladas localmente.
Jallon reconoce limitaciones en el estudio: "Los fragmentos óseos a veces son demasiado pequeños para proporcionar una imagen completa. Estudios futuros, incluyendo trabajos más experimentales y análisis comparativos, serán cruciales para abordar estas incertidumbres, y quizás algún día reconstruir las recetas de los neandertales".