Una investigación de la Universidad de Auburn ha desarrollado la primera Escala de Visualización de Televisión para Perros (DTVS) y confirmado que el 88% de los perros domésticos ven televisión, distinguiendo entre diferentes tipos de programas según características de su personalidad como excitabilidad y reactividad al miedo.
El estudio, publicado en Scientific Reports, analizó los hábitos televisivos de 453 perros y descubrió que las mascotas no solo prestan atención a la TV, sino que muestran preferencias específicas: los perros más excitables tienden a seguir objetos que salen de pantalla esperando que aparezcan en la habitación, mientras que los perros más temerosos reaccionan más a programas con humanos y objetos inanimados.
Los investigadores encontraron que los perros distinguen claramente entre programas con animales (otros perros, gatos, animales salvajes) y programas sin animales (humanos, objetos, sonidos), respondiendo de manera diferente según el tipo de contenido y su temperamento individual.
Tres tipos de comportamiento televisivo en perros
El análisis reveló tres patrones principales de comportamiento televisivo. El primer grupo incluye respuestas a estímulos animales, donde los perros reaccionan con ladridos, cambios de postura o movimiento de cola cuando ven otros animales en pantalla. El segundo grupo comprende comportamientos de seguimiento, donde los perros siguen objetos que salen de pantalla, sugiriendo que esperan encontrarlos en el entorno real.
El tercer patrón involucra respuestas a estímulos no animales, incluyendo reacciones a humanos, vehículos, timbres y otros sonidos. Los perros con mayor activación negativa (tendencia al miedo) mostraron respuestas más intensas a este tipo de contenido, mientras que los perros más excitables fueron propensos a exhibir comportamientos de seguimiento.
Sorprendentemente, los investigadores encontraron que el tipo de estímulo (animal vs no animal) influye más en la respuesta del perro que si el estímulo es visual o auditivo, sugiriendo que los perros categorizan el contenido televisivo de manera similar a como lo hacen con el mundo real.
La duración promedio de atención de los perros al televisor fue de aproximadamente 14 minutos, con algunos individuos manteniendo la atención por períodos significativamente más largos dependiendo del contenido y su personalidad.
Aplicaciones prácticas para dueños y refugios
Los hallazgos tienen implicaciones prácticas importantes para el bienestar canino. Los dueños pueden seleccionar programación específica según la personalidad de su mascota: perros excitables podrían beneficiarse de programas con movimiento y animales, mientras que perros más sensibles podrían preferir contenido más calmado sin estímulos intensos.
Para refugios de animales, esta investigación sugiere que la programación televisiva podría usarse como herramienta de enriquecimiento, adaptando el contenido al temperamento individual de cada perro. "La interacción con la televisión podría proporcionar a los perros una experiencia enriquecedora y significativa", explican los investigadores.
El estudio también reveló que factores como edad, sexo, raza o experiencia previa con televisión no influyeron significativamente en los hábitos televisivos, siendo la personalidad individual el factor más determinante en cómo los perros interactúan con el contenido audiovisual.
La investigación valida el creciente mercado de programación televisiva para perros (como DOGTV®) y proporciona base científica para desarrollar contenido específicamente diseñado para diferentes tipos de personalidad canina, mejorando potencialmente el bienestar de millones de mascotas que pasan tiempo en casa.
Los resultados también tienen implicaciones para la investigación, confirmando que los perros pueden procesar información visual 2D de manera similar al entorno 3D, lo que valida el uso de estímulos televisivos en estudios de comportamiento animal y neuroimagen canina.
Fuente: Scientific Reports