La detección de Gaia-4b marca un hito en la astrometría, ya que es el primer exoplaneta identificado exclusivamente mediante el método del "bamboleo gravitacional", una técnica que mide pequeñas oscilaciones en la posición de una estrella causadas por la atracción de un planeta masivo en órbita.
Este planeta, ubicado a unos 244 años luz de distancia, es 12 veces más masivo que Júpiter y tarda 570 días en completar una órbita. Por otro lado, Gaia-5b, que se encuentra a 134 años luz de la Tierra, es una enana marrón con una masa de 21 veces la de Júpiter, lo que la sitúa entre un planeta y una estrella fallida.
La misión Gaia, lanzada en 2013, ha recopilado datos extremadamente precisos sobre el movimiento de dos mil millones de objetos en la Vía Láctea. Gracias a estos registros, los astrónomos han podido identificar el efecto gravitacional que estos cuerpos ejercen sobre sus estrellas anfitrionas, algo que antes solo podía confirmarse con métodos indirectos.
Con la próxima publicación de datos de Gaia en 2026, se espera la detección de cientos de nuevos exoplanetas y enanas marrones, lo que revolucionará la comprensión de la formación y evolución de sistemas planetarios en nuestra galaxia.