Erupción del Volcán de Fuego en Guatemala obliga a evacuaciones masivas
El 9 de marzo de 2025, el Volcán de Fuego, uno de los más activos de Guatemala y Centroamérica, entró en erupción tras 49 días de inactividad. La erupción, que inició alrededor de las 3:00 a.m., estuvo acompañada de fuertes explosiones, avalanchas incandescentes y columnas de ceniza, lo que obligó a las autoridades a evacuar a cientos de personas en las zonas cercanas.
Autor - Aldo Venuta Rodríguez
3 min lectura
Las autoridades de Guatemala activaron protocolos de emergencia y ordenaron la evacuación de al menos 900 personas en las comunidades de El Porvenir y Las Lajitas, en Alotenango, debido al aumento de la actividad volcánica. La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) advirtió que más de 30,000 personas podrían estar en riesgo si la situación empeora.
El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH) informó que la erupción ha generado columnas de ceniza de hasta 6,000 metros sobre el nivel del mar, con desplazamientos de hasta 40 kilómetros en dirección oeste, suroeste y noroeste. La ceniza ha comenzado a afectar diversas localidades, generando alertas en el tráfico aéreo y terrestre.
Además de las evacuaciones, el gobierno ha tomado medidas preventivas adicionales, entre ellas la suspensión de actividades escolares en varias regiones y el cierre de carreteras cercanas al volcán para evitar incidentes. Equipos de emergencia han sido desplegados para asistir a las comunidades afectadas.
El Volcán de Fuego, con una altura de 3,763 metros, es conocido por su actividad constante. En junio de 2018, una de sus erupciones provocó una de las mayores tragedias volcánicas de la historia reciente de Guatemala, dejando un saldo de 194 muertos y 234 desaparecidos.
"Escuchamos un estruendo y luego una fuerte erupción", relató Manuel Cobox, un residente de la zona afectada. "Rápidamente tomamos nuestras pertenencias y salimos con mi familia antes de que el volcán empeorara". Otros habitantes expresaron su preocupación por la intensidad del evento y recordaron la erupción de 2018, que dejó cientos de víctimas fatales.
Según CONRED, se están monitoreando flujos piroclásticos -una peligrosa mezcla de gases, ceniza y fragmentos de roca caliente que pueden descender a gran velocidad por las laderas del volcán–, lo que representa una grave amenaza para las comunidades cercanas.
Hasta el momento, no se han reportado víctimas fatales, pero las autoridades han advertido que la actividad del volcán podría continuar por varias horas o incluso días, dependiendo de la evolución del fenómeno.
Ante este escenario, las autoridades han hecho un llamado a la población para que siga las recomendaciones oficiales, evite acercarse al volcán y mantenga la calma. Se han habilitado albergues temporales para los evacuados y se están coordinando esfuerzos para asistir a quienes han tenido que abandonar sus hogares.
La situación sigue en desarrollo y se recomienda a los habitantes mantenerse informados a través de fuentes oficiales para evitar cualquier riesgo adicional.
Referencias: AFP
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