Publicado: 23 mar. 2025

Estado actual de los embalses en Catalunya este 23 de marzo de 2025

Las últimas borrascas han devuelto la esperanza hídrica a Catalunya, donde los embalses superan ya el 45 % de su capacidad total.

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Autor - Aldo Venuta Rodríguez

Vista panorámica del embalse de Siurana rodeado de montañas al atardecer en Catalunya
El embalse de Siurana al atardecer, uno de los más afectados por la sequía en Catalunya. Fotografía de leeloothefirst vía Pexels

Después de meses marcados por una sequía histórica, los embalses de las cuencas internas de Catalunya muestran signos de recuperación. La llegada de lluvias intensas asociadas a las borrascas Jana y Konrad ha elevado el nivel global de agua embalsada hasta alcanzar el 45,7 % de la capacidad total, según datos oficiales de la Agència Catalana de l’Aigua (ACA).

El sistema Ter-Llobregat, fundamental para el suministro de agua en Barcelona, Girona y parte de Lleida, es el que concentra los mayores volúmenes. El pantano de Sau, que llegó a estar por debajo del 2 % en mayo de 2024, se encuentra hoy por encima del 40 %. Su emblemático campanario, visible durante los peores momentos de la sequía, vuelve a quedar sumergido en parte, como símbolo de una recuperación progresiva.

Junto a Sau, embalses como Susqueda, la Baells y la Llosa del Cavall también muestran mejoras importantes. En conjunto, los cinco embalses del sistema Ter-Llobregat han pasado de un 22 % a casi el 48 % de media, aunque todavía lejos de los niveles considerados óptimos para una situación de abastecimiento estable a largo plazo.

En el resto de Catalunya, otros embalses como Darnius Boadella, Foix, Siurana y Riudecanyes han experimentado incrementos, aunque de forma más desigual. En el caso de Siurana, uno de los más castigados por la sequía estructural, la recuperación es mínima y se mantiene en niveles preocupantes por debajo del 15 %.

Expertos advierten que, pese a las mejoras recientes, la situación hídrica en Catalunya sigue siendo frágil. El suelo continúa seco, la demanda no ha disminuido significativamente y la irregularidad climática podría revertir los avances. Desde la ACA insisten en mantener una gestión eficiente del agua y seguir promoviendo el ahorro, incluso en contextos de aparente mejora.

Comparado con marzo de 2024, el escenario actual es notablemente más favorable. No obstante, si se toman como referencia años como 2019, cuando los embalses superaban el 80 % de su capacidad a estas alturas del año, queda claro que el camino hacia la recuperación total es todavía largo y exige políticas sostenidas a nivel climático, agrícola y urbano.