La tormenta tropical Lorena se transformó en huracán este miércoles frente a la costa del Pacífico mexicano, según informó el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos. El meteoro alcanzó vientos máximos sostenidos de 120 kilómetros por hora y se desplaza hacia el noroeste a una velocidad aproximada de 22 km/h.
En su último reporte, el NHC advirtió que Lorena representa una amenaza de lluvias torrenciales en el noroeste de México, especialmente en la península de Baja California. Las precipitaciones podrían superar los 30 centímetros en algunas zonas y provocar inundaciones repentinas y deslaves en áreas montañosas.
El huracán se localizaba a unos 195 kilómetros al sur-suroeste de Cabo San Lucas, Baja California Sur. Las autoridades mexicanas han emitido avisos de tormenta tropical y recomiendan a la población mantenerse atenta a los comunicados oficiales y extremar precauciones en las próximas horas.
El fenómeno meteorológico se suma a la presencia de Kiko, otro huracán que avanza mar adentro en el Pacífico oriental sin representar, por el momento, riesgo directo para territorio mexicano. Aun así, los expertos recuerdan que la temporada de huracanes en la cuenca del Pacífico se mantiene activa y puede traer nuevos sistemas durante septiembre y octubre.
El Servicio Meteorológico Nacional de México insistió en que la población de Baja California Sur debe prepararse ante posibles evacuaciones en zonas vulnerables y evitar transitar por ríos, arroyos y carreteras inundadas. La prioridad, subrayaron, es proteger la vida de los habitantes ante los efectos de Lorena.