Publicado: 31 mar. 2025

Olas más altas y puertos en riesgo por el cambio climático en España

La intensificación del cambio climático amenaza con modificar radicalmente la dinámica marítima. Investigadores españoles advierten que los puertos del país podrían enfrentarse a oleajes más altos y condiciones extremas en las próximas décadas.

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Autor - Aldo Venuta Rodríguez

Vista panorámica del Puerto de Barcelona con numerosos barcos y edificios al fondo.
Créditos: Leonhard Niederwimmer - Pixabay

España cuenta con 46 puertos de interés general que están expuestos a las consecuencias directas del cambio climático: desde la subida del nivel del mar hasta fenómenos meteorológicos más agresivos. Para entender mejor cómo impactarán estos cambios en las infraestructuras costeras, un equipo de la Universidad Politécnica de Madrid ha desarrollado modelos basados en inteligencia artificial que permiten anticiparse a escenarios futuros.

“Sabemos que el aumento de temperatura provoca una mayor energía en la atmósfera y los océanos. Esto incrementa la frecuencia e intensidad de fenómenos extremos que afectan directamente a los puertos”, explica Nerea Portillo, una de las autoras del estudio desde la ETSI Caminos, Canales y Puertos de la UPM.

Según el estudio, para el año 2050 la altura media de las olas podría crecer hasta 0.2 metros en condiciones normales. Sin embargo, durante eventos extremos, el aumento podría llegar a 1.5 metros. También se detectaron incrementos significativos en el periodo de pico, una medida crítica para evaluar la energía del oleaje.

Estos cambios implican que fenómenos que hoy se consideran poco frecuentes podrían duplicar su intensidad a mitad de siglo. Esta realidad podría poner en jaque a puertos pequeños y medianos, menos preparados para resistir embates extremos del mar.

Para afrontar este desafío, el equipo investigador ha optado por un enfoque de adaptación más que de mitigación, utilizando herramientas de inteligencia artificial. En concreto, combinaron redes neuronales artificiales (ANNs) con simulaciones de Monte Carlo, reduciendo así los costes computacionales y ampliando la capacidad predictiva de los modelos tradicionales.

“Uno de los retos principales era la falta de herramientas que permitieran analizar puertos específicos, sobre todo aquellos menos estudiados. La IA nos permite generar escenarios sintéticos que complementan los datos históricos”, destaca Portillo. Esto abre la posibilidad de realizar análisis más detallados en zonas concretas y vulnerables.

El valor estratégico de este enfoque es evidente: anticipar riesgos y diseñar medidas de adaptación para infraestructuras clave, tanto en términos económicos como medioambientales. “Esta metodología representa un salto cualitativo en la gestión del riesgo climático”, afirman los autores.

Además, el modelo es replicable y podría aplicarse en otras regiones costeras del mundo, proporcionando una herramienta robusta ante una realidad climática cada vez más incierta. “La inteligencia artificial no solo mejora nuestras predicciones. También permite que la ciencia climática sea más accesible y útil para la toma de decisiones”, concluyen.

Referencias: Este artículo ha sido redactado con base en información oficial publicada por la Universidad Politécnica de Madrid. Consulta la fuente original en upm.es.