Los árboles revelan la contaminación por mercurio causada por la minería ilegal en la Amazonía
Los investigadores demuestran que los árboles pueden actuar como biomonitores del mercurio liberado por la minería ilegal de oro en la Amazonía peruana
Autor - Aldo Venuta Rodríguez
3 min lectura
Durante siglos, la Amazonía ha sido codiciada por su oro. Hoy, la minería persiste mediante técnicas artesanales que liberan mercurio al ambiente, afectando gravemente la salud humana y los ecosistemas.
Un nuevo estudio internacional sugiere que los árboles podrían ser aliados inesperados en la vigilancia ambiental. Investigadores analizaron los anillos de crecimiento de árboles en la Amazonía peruana y demostraron que estos pueden contener registros de contaminación por mercurio en el aire.
La investigación se centró en la especie Ficus insipida, capaz de formar anillos anuales. Estos anillos, al absorber mercurio atmosférico, permiten detectar la intensidad y distribución geográfica de las emisiones, sobre todo en zonas cercanas a actividades de minería ilegal.
Los árboles fueron muestreados en cinco localidades: tres cercanas a centros mineros y dos más alejadas. Las mayores concentraciones de mercurio se encontraron en áreas próximas a las minas, lo que respalda la utilidad de los árboles como biomonitores ambientales.
“Los árboles archivan el mercurio en su madera, permitiendo estimar tanto la cantidad como el momento en que ocurrió la exposición”, explicó la autora principal, la Dra. Jacqueline Gerson, de la Universidad de Cornell.
El proceso de extracción de oro implica quemar amalgamas de oro y mercurio, lo que libera el mercurio en forma gaseosa. Este se dispersa por el aire y puede ser absorbido por la vegetación local.
El estudio comparó también otras especies como la castaña de Brasil y el tornillo (Cedrelinga catenaformis), pero solo la Ficus insipida mostró anillos definidos y útiles para el análisis anual de contaminación.
A pesar de algunas limitaciones —como la falta de precisión en la localización de las minas ilegales— los resultados sugieren que los árboles podrían ser una herramienta de bajo costo y gran alcance para monitorear la contaminación ambiental por mercurio.
La investigación cobra relevancia en el contexto del Convenio de Minamata sobre el Mercurio, que busca reducir las emisiones globales de este metal y sus riesgos asociados para la salud humana y el medio ambiente.
Además de documentar el pasado, este método podría servir para implementar políticas de control y vigilancia en tiempo real en áreas vulnerables. El uso de árboles como red de sensores naturales representa una nueva vía para estudiar y combatir los efectos de la minería ilegal en zonas biodiversas como la Amazonía.
Referencia: Frontiers in Environmental Science
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