Rocas de 60 millones de años revelan cómo el fondo marino almacena enormes cantidades de CO₂
Las nuevas perforaciones realizadas en el Atlántico Sur han permitido recuperar rocas de unos 60 millones de años que revelan un proceso clave en el ciclo del carbono de la Tierra. Los científicos descubrieron que enormes pilas de escombros volcánicos, conocidas como brechas de lava, funcionan como verdaderas esponjas geológicas capaces de almacenar grandes cantidades de dióxido de carbono durante escalas temporales muy largas.