Cada año se descubren miles de especies nuevas y el ritmo sigue aumentando
Durante años se ha repetido una idea cómoda: que ya conocemos casi todo lo que vive en el planeta y que lo que queda por descubrir es anecdótico. Sin embargo, esa percepción empieza a desmoronarse. Lejos de agotarse, el ritmo al que se describen nuevas formas de vida no solo se mantiene, sino que va en aumento, y eso dice mucho más sobre nuestro desconocimiento que sobre la abundancia repentina de especies.