La mayor anomalía gravitacional de la Tierra no siempre estuvo bajo la Antártida
La Tierra no es una esfera perfecta. Su forma real se aproxima más a un geoide, una figura irregular que refleja cómo se distribuye la masa en su interior. Si el planeta fuera completamente uniforme, la gravedad sería igual en todos los puntos. Pero no lo es: pequeñas variaciones en la densidad de las rocas bajo la superficie generan diferencias en el tirón gravitatorio. Esas diferencias se conocen como anomalías gravitacionales y no implican que la gravedad “falle”, sino que el interior terrestre es dinámico y heterogéneo.