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Científicos observan la lenta agonía de un planeta que se desintegra en el espacio

Investigadores han documentado el posible proceso de desintegración orbital de TOI-2109b, un Júpiter ultracaliente que completa una órbita alrededor de su estrella en apenas 16 horas, convirtiéndolo en el exoplaneta con el período más corto jamás descubierto.

Autor - Aldo Venuta Rodríguez

5 min lectura

Planeta gaseoso
Imagen ilustrativa. Créditos: Iceebook

Características extremas de TOI-2109b

TOI-2109b es un gigante gaseoso que orbita tan cerca de su estrella que su temperatura alcanza los 3.646 grados Kelvin, convirtiéndolo en el segundo planeta más caliente conocido después de KELT-9b. Su proximidad extrema lo sitúa a solo 2,3 radios estelares de su estrella anfitriona.

El planeta completa una órbita completa en aproximadamente 16 horas, un período extraordinariamente corto que lo clasifica como Júpiter de período ultracorto. Esta velocidad orbital extrema genera fuerzas de marea intensas que podrían estar alterando gradualmente su trayectoria espacial.

La estrella anfitriona TOI-2109 es una estrella de tipo F con una masa de aproximadamente 1,4 masas solares y rota rápidamente con un período de solo 1,14 días. Esta rotación rápida complica los procesos de intercambio de momento angular entre la estrella y su planeta.

Fuerzas de marea y desintegración orbital

Las fuerzas de marea surgen cuando la gravedad de la estrella deforma tanto al planeta como a la propia estrella, creando protuberancias que generan torques gravitacionales. Estos torques pueden transferir momento angular entre la rotación estelar y la órbita planetaria.

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Cuando el período orbital del planeta es más corto que el período de rotación estelar, como ocurre con TOI-2109b, las fuerzas de marea pueden hacer que la órbita se contraiga gradualmente. Este proceso se conoce como desintegración orbital de marea.

Los investigadores modelaron dos escenarios principales según la edad de la estrella anfitriona. Si TOI-2109 es una estrella "joven" de aproximadamente 1-2 mil millones de años, la desintegración sería extremadamente lenta. Si es "vieja" con 2,5 mil millones de años, la desintegración podría ser dramáticamente más rápida.

Las ondas internas generadas por las fuerzas de marea disipan energía de manera diferente según la estructura estelar. Las ondas inerciales en zonas convectivas y las ondas de gravedad en regiones radiativas determinan la eficiencia del proceso de desintegración.

Métodos de observación y análisis

Los científicos utilizaron datos del Telescopio Espacial TESS y del satélite CHEOPS para medir variaciones en los tiempos de tránsito del planeta. Estas mediciones, llamadas TTV (variaciones de tiempo de tránsito), pueden revelar cambios graduales en el período orbital.

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El análisis incluyó 117 observaciones de tránsito recopiladas entre 2020 y 2024 desde telescopios espaciales y terrestres. Los investigadores utilizaron técnicas avanzadas de procesamiento de datos para eliminar efectos de variabilidad estelar y ruido instrumental.

Para extraer los tiempos de tránsito precisos, emplearon modelos computacionales sofisticados que analizan la forma exacta de cada curva de luz durante el paso del planeta frente a su estrella. La precisión alcanzada permite detectar cambios de apenas unos segundos en los tiempos de tránsito.

Resultados observacionales

Los datos actuales sugieren una tasa de cambio en el período orbital de aproximadamente -2,3 milisegundos por año, indicando una posible contracción orbital muy gradual. Sin embargo, esta medición está cerca del límite de detección de los instrumentos actuales.

El análisis revela que si la estrella es joven, TOI-2109b experimentaría una desintegración orbital tan lenta que parecería tener un período constante durante escalas de tiempo humanas. Esta interpretación es consistente con las observaciones actuales.

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Si la estrella fuera vieja, la desintegración sería mucho más rápida, produciendo cambios observables de horas en los tiempos de tránsito durante los cuatro años transcurridos desde el descubrimiento del planeta. Como estos cambios dramáticos no se han observado, los científicos favorecen el escenario de estrella joven.

Los investigadores también consideraron efectos alternativos que podrían simular desintegración orbital, incluyendo la presencia de planetas adicionales no detectados, efectos relativistas y deformaciones rotacionales tanto del planeta como de la estrella.

Implicaciones para la astronomía

Este estudio representa uno de los primeros intentos de detectar desintegración orbital en tiempo real en un exoplaneta. Los Júpiter ultracalientes como TOI-2109b ofrecen laboratorios únicos para estudiar física de mareas extremas y procesos de intercambio de momento angular.

Los resultados proporcionan información valiosa sobre la estructura interna de estrellas de tipo F y cómo disipan energía a través de ondas internas. Estos procesos son fundamentales para entender la evolución estelar y la dinámica de sistemas planetarios extremos.

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El destino final de TOI-2109b permanece incierto, pero eventualmente podría ser destruido al alcanzar el límite de Roche, donde las fuerzas de marea estelar superarían la gravedad del planeta. Este proceso podría tomar desde miles hasta millones de años dependiendo de la eficiencia de la disipación de marea.

Futuras observaciones con el Telescopio Espacial James Webb y otros instrumentos de alta precisión podrían confirmar o descartar definitivamente la desintegración orbital, proporcionando datos cruciales sobre uno de los fenómenos más extremos del universo planetario conocido.

Fuente: The Astrophysical Journal

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