Un equipo internacional de astrónomos ha revolucionado nuestra comprensión sobre la formación de estrellas al demostrar que, en realidad, la clave no es la cantidad total de gas en una galaxia, sino dónde se encuentra ese gas. Así lo concluye un estudio publicado en la revista Publications of the Astronomical Society of Australia, liderado por el Centro Internacional de Investigación en Radioastronomía (ICRAR).
Hasta ahora, se asumía que las galaxias con más gas deberían formar más estrellas. Sin embargo, las observaciones realizadas con el radiotelescopio ASKAP de CSIRO, en el marco del estudio WALLABY, revelan que la concentración y localización del hidrógeno atómico en las regiones internas de las galaxias es el verdadero motor de la formación estelar.
La autora principal, Seona Lee, estudiante de doctorado en el nodo ICRAR de la Universidad de Australia Occidental, explica que el hallazgo se basa en el mapeo de más de 1.000 galaxias. Esta muestra es considerablemente mayor que en estudios previos, lo que ha permitido entender con mayor claridad la relación entre el gas y el nacimiento de nuevas estrellas.
El análisis confirma que no basta con tener grandes reservas de gas, las galaxias más activas en la formación estelar concentran el hidrógeno en regiones donde realmente nacen las estrellas, mientras que el gas disperso en las zonas externas apenas contribuye al proceso.
Barbara Catinella, investigadora sénior de ICRAR y codirectora del estudio, ilustra el descubrimiento con una metáfora culinaria, “Para hacer un pastel no basta con tener harina; hay que fijarse en la harina que está en el bol, lista para usarse, no en la que sigue en el paquete”. Así, el gas central es el ingrediente clave de la evolución galáctica.
Este avance ha sido posible gracias a la tecnología de última generación de ASKAP, que permite medir la densidad y localización del gas atómico con una precisión nunca antes lograda. El equipo destaca que futuras observaciones, aún más detalladas, serán esenciales para profundizar en cómo evolucionan y crecen las galaxias.
El trabajo de ICRAR demuestra que es fundamental realizar observaciones de radio que revelen la estructura interna de las galaxias, abriendo así nuevas preguntas sobre la eficiencia en la conversión de gas en estrellas y el destino de las reservas exteriores.
Referencias: Publications of the Astronomical Society of Australia