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Detectan patrones diarios de algas tóxicas en el lago Okeechobee

Un nuevo modelo revela cómo las cianobacterias migran a diario en el lago Okeechobee, influyendo en floraciones tóxicas

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Estructura hidráulica de la esclusa y presa Ortona en Florida liberando agua.
La esclusa y presa Ortona regula el flujo del río Caloosahatchee desde el lago Okeechobee. (Créditos: Brian Lapointe y Brian Cousin, FAU Harbor Branch)

El lago Okeechobee, el mayor lago de agua dulce en Florida, es una pieza clave en el sistema hídrico del estado. Su vasta extensión y escasa profundidad lo convierten en un entorno ideal para ciertas especies de algas, especialmente las cianobacterias, que han generado preocupación por sus efectos nocivos en el ecosistema y la salud humana. Un reciente estudio liderado por investigadores de la Universidad Atlántica de Florida (FAU) aporta nueva luz sobre la dinámica diaria de estas floraciones.

La esclusa Ortona en el río Caloosahatchee, algas en Okeechobee, fauna del North Shore Park y vegetación sumergida como zostera e hidrilla. (Créditos: Brian Lapointe y Brian Cousin, FAU Harbor Branch)

Las cianobacterias, en particular Microcystis aeruginosa, pueden producir toxinas peligrosas y proliferan en aguas cálidas y ricas en nutrientes. El nuevo estudio publicado en la revista Ecological Modelling aplicó un modelo físico-biogeoquímico para rastrear el movimiento vertical diario de estas algas. El hallazgo central: estas células ascienden cada mañana en busca de luz y descienden por la noche, un comportamiento que se entrelaza con las corrientes y el viento para determinar la extensión de las floraciones.

El equipo de FAU Harbor Branch, junto a la Universidad del Sur de Florida, analizó cómo las condiciones del viento y la mezcla vertical de aguas afectan la distribución de las cianobacterias. Los vientos del sur o sureste empujan las algas superficiales hacia las regiones norte y noroeste del lago, creando franjas densas de menos de dos kilómetros de ancho que se acumulan a lo largo de las costas. Esta acumulación tiende a alcanzar su punto máximo entre la mañana y el mediodía, reduciéndose en las horas de la tarde.

Agua del lago Okeechobee con presencia de algas en la superficie.
Floraciones de algas en el lago Okeechobee, asociadas a la escorrentía agrícola. (Créditos: Brian Lapointe y Brian Cousin, FAU Harbor Branch)

Uno de los logros del modelo fue demostrar que, aunque el viento tiene un papel, son los procesos verticales —como la migración y la mezcla— los que determinan los patrones diarios de floración. En días cálidos con poco viento, las floraciones son más intensas, mientras que los vientos fuertes tienden a dispersar las células, limitando su acceso a la luz y reduciendo su proliferación.

El estudio validó sus conclusiones mediante una combinación de técnicas: recolección de muestras en superficie y fondo, monitoreo continuo con sensores, y análisis de imágenes satelitales. Estas herramientas confirmaron que las zonas centrales del lago albergan floraciones generalizadas al mediodía, mientras que las franjas más intensas se ubican a lo largo de las costas norte y noroeste.

Además de su aporte metodológico, la investigación tiene implicaciones clave para la gestión ambiental. Comprender cómo el ascenso y descenso diario de las cianobacterias influye en su crecimiento permite afinar las estrategias de monitoreo y predicción. Esto es vital, ya que el lago Okeechobee está conectado a los Everglades y otros cuerpos de agua mediante canales, y sus floraciones pueden afectar la calidad hídrica de zonas mucho más amplias.

Zostera marina y presencia de hidrilla bajo las aguas turbias del lago Okeechobee.
Zostera marina e hidrilla en sedimentos del lago Okeechobee, influyen en el flujo de agua y oxígeno. (Créditos: Brian Lapointe y Brian Cousin, FAU Harbor Branch)

Los autores destacan que aún se necesita más investigación para comprender fenómenos biológicos como la formación de colonias y la senescencia de las algas. La recopilación de datos de campo adicionales será esencial para afinar los modelos existentes y anticipar con mayor precisión las floraciones, que en el contexto del cambio climático podrían volverse más frecuentes e intensas.

Este estudio, apoyado por el Departamento de Protección Ambiental de Florida, la NASA y la EPA, representa un avance significativo en el entendimiento de las floraciones algales nocivas. Al revelar la interacción entre procesos físicos y biológicos, ofrece nuevas herramientas para preservar la salud ecológica del lago Okeechobee y sus áreas de influencia.

Referencias: ScienceDirect

Preguntas frecuentes

¿Qué revela el estudio sobre las cianobacterias en el lago Okeechobee?

Que migran verticalmente cada día, influyendo en la formación y distribución de floraciones nocivas.

¿Qué factores determinan la intensidad de las floraciones?

Principalmente la temperatura del agua y la intensidad del viento en la superficie del lago.

¿Cómo validaron los investigadores sus modelos?

Con muestras de agua, sensores de monitoreo diario y análisis de imágenes satelitales.

¿Por qué es importante este estudio para la gestión del lago?

Permite predecir y controlar mejor las floraciones tóxicas que afectan el ecosistema regional.

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