Estudio de la UNC revela que más de 20.000 edificios sufren inundaciones repetidas en Carolina del Norte
La investigación mapeó 78 inundaciones entre 1996 y 2020 y encontró que 43% ocurrieron fuera de zonas de riesgo oficiales
Autor - Aldo Venuta Rodríguez
3 min lectura
Un nuevo estudio de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill revela que las inundaciones repetidas en el estado son mucho más comunes y generalizadas de lo que se creía anteriormente, con más de 20.000 edificios inundados múltiples veces entre 1996 y 2020. La investigación cartografió 78 inundaciones en aproximadamente tres cuartas partes del estado, llenando un vacío importante en la comprensión del impacto total de estas catástrofes.
El equipo de investigación creó mapas de alta resolución para más de 70 inundaciones que no habían sido cartografiadas previamente, vinculándolas con la ubicación exacta de los edificios afectados. Los hallazgos muestran que más de 90.000 edificios se inundaron en al menos un evento, y el 43% de ellos se ubicaron fuera de las llanuras de inundación de 100 años designadas por FEMA, zonas oficialmente reconocidas como de alto riesgo.
"Descubrimos que las inundaciones en Carolina del Norte, especialmente las inundaciones repetitivas, son más generalizadas y frecuentes de lo que sabíamos anteriormente, y a menudo ocurren fuera de los lugares que actualmente consideramos de alto riesgo", dijo Helena García, autora principal del estudio y candidata a doctorado en el Programa de Medio Ambiente, Ecología y Energía de la UNC-Chapel Hill.
El estudio es innovador al ofrecer una perspectiva mucho más amplia que investigaciones previas, que se habían centrado principalmente en tormentas de gran magnitud como el huracán Florence, o solo en propiedades aseguradas. Los registros de FEMA contabilizan aproximadamente 13.000 propiedades inundadas repetidamente en todo el estado desde la década de 1970, mientras que el equipo de Carolina identificó más de 20.000 edificios solo entre 1996 y 2020, muchos sin seguro contra inundaciones.
Las implicaciones de la investigación son urgentes y prácticas. Al identificar dónde ya se han producido inundaciones repetidas, los datos pueden ayudar a orientar inversiones en resiliencia más inteligentes y equitativas, ya sea para fortalecer la infraestructura, actualizar la planificación de emergencias u ofrecer mejor apoyo a las comunidades afectadas.
Mientras Carolina del Norte desarrolla una estrategia estatal de resiliencia ante inundaciones, los investigadores esperan que este conjunto integral de datos se utilice para dirigir los recursos hacia donde más se necesitan, especialmente en las áreas que a menudo se pasan por alto y que se inundan repetidamente pero carecen de visibilidad o ayuda federal.
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