El riesgo de la basura espacial para los aviones comerciales sigue en aumento
El creciente tráfico de cohetes y satélites en la órbita terrestre ha incrementado la probabilidad de que restos de basura espacial vuelvan a ingresar a la atmósfera de manera incontrolada. Este fenómeno supone un riesgo cada vez mayor para los aviones comerciales, obligando a las autoridades a tomar medidas preventivas en el espacio aéreo.
Autor - Aldo Venuta Rodríguez
2 min lectura
El mes pasado, un anillo metálico de 500 kilos cayó inesperadamente en una aldea de Kenia. Se trataba de un fragmento de un cohete de lanzamiento, cuya trayectoria no pudo ser controlada. Aunque la Agencia Espacial de Kenia calificó el incidente como un caso aislado, expertos advierten que la creciente actividad espacial comercial podría hacer que estos eventos sean más frecuentes.
Estudios recientes han revelado que existe una probabilidad anual del 26% de que los restos de cohetes que reingresan a la atmósfera atraviesen zonas de alto tráfico aéreo. Aunque la posibilidad de que impacten un avión sigue siendo baja, las consecuencias de un accidente de este tipo podrían ser catastróficas.
El problema se agrava con la expansión de megaconstelaciones de satélites y el aumento del número de lanzamientos espaciales. Solo en 2023 se llevaron a cabo 212 misiones exitosas, muchas de las cuales dejaron cuerpos de cohetes en órbita sin un plan claro de reingreso controlado.
En 2022, la caída incontrolada de un cohete chino Long March 5B llevó a las autoridades de España y Francia a cerrar partes de su espacio aéreo, desviando cientos de vuelos y generando retrasos significativos. Este evento evidenció la necesidad de establecer protocolos más estrictos para la gestión de reentradas espaciales.
Algunas agencias espaciales han comenzado a implementar medidas para reducir estos riesgos. Por ejemplo, la NASA y la ESA han promovido el uso de reingresos controlados al océano para minimizar el impacto de los restos de cohetes. Sin embargo, la mayoría de los lanzamientos actuales aún no adoptan esta práctica.
La comunidad científica insta a los gobiernos y a la industria aeroespacial a establecer normativas más estrictas para prevenir accidentes y proteger tanto a la aviación comercial como a las poblaciones en tierra. La basura espacial no solo representa un riesgo creciente para los aviones, sino también para la infraestructura orbital y la exploración espacial futura.
Fuente: Scientific Reports
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