China se ha convertido en el primer país del mundo en autorizar y operar comercialmente taxis voladores autónomos, marcando un hito histórico en la evolución del transporte urbano. La empresa EHang obtuvo la autorización oficial de la Administración de Aviación Civil de China el 6 de abril de 2025 para sus vehículos eVTOL EH216, convirtiendo en realidad lo que durante décadas fue solo ciencia ficción.
Los videos que circulan en redes sociales muestran una experiencia completamente futurista: cabinas sin piloto, despegues y aterrizajes suaves, vistas panorámicas de la ciudad y vuelos silenciosos que han dejado atónitos a los usuarios de todo el mundo. Esta tecnología posiciona al gigante asiático como pionero en un modelo de transporte que podría transformar radicalmente la movilidad urbana.
Los taxis aéreos EH216 pueden alcanzar velocidades de hasta 130 kilómetros por hora, con una autonomía de 35 kilómetros o 21 minutos de vuelo continuo. Esta capacidad es suficiente para conectar distintos puntos de las megaciudades chinas en cuestión de minutos, reduciendo significativamente los tiempos de traslado que tradicionalmente toman horas en el tráfico urbano.
Una de las ventajas más destacadas de estos vehículos es su eficiencia energética. Las baterías se recargan completamente en solo dos horas, permitiendo un uso frecuente sin largas esperas. Además, utilizan energía eléctrica para reducir el impacto ambiental de las emisiones, contribuyendo a la sostenibilidad del transporte urbano.
Los vehículos de color blanco están equipados con 16 hélices y cuentan con un espacio de almacenamiento para valijas de hasta 45 centímetros, permitiendo que los viajeros puedan llevar sus artículos de necesidad durante el trayecto. Actualmente, cada unidad puede transportar hasta dos pasajeros por viaje.
"Los dispositivos de carga se comunican en tiempo real con el Sistema de Gestión de Baterías (BMS) de la aeronave", explicaron desde EHang, destacando los beneficios ambientales y de seguridad de un sistema ques elimina la necesidad de choferes humanos.
El precio actual de estos vehículos voladores es de 2,39 millones de yuanes, equivalente a aproximadamente $330,000 dólares estadounidenses. Aunque actualmente representa una inversión considerable, la empresa espera que los costos de fabricación se reduzcan en el futuro para hacer este transporte accesible a todos los ciudadanos.
La tecnología de comunicación en tiempo real entre los dispositivos de carga y el sistema de gestión de baterías representa un avance significativo en seguridad aeronáutica, garantizando que cada vuelo se realice con los máximos estándares de protección para los pasajeros.
Aunque aún no se han anunciado las ciudades específicas y las fechas exactas para el inicio de las operaciones comerciales masivas, la autorización oficial marca el comienzo de una nueva era en el transporte urbano que podría extenderse a otras megaciudades del mundo en los próximos años.