La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha activado alertas en más de una veintena de provincias españolas ante la llegada de un fin de semana marcado por fenómenos meteorológicos extremos. La combinación de una masa de aire polar y la persistencia del calor sitúa a España en el epicentro de dos amenazas: tormentas violentas en el norte y temperaturas sofocantes en el sur.
Las regiones del norte y este peninsular se preparan para un episodio de lluvias intensas, granizo de gran tamaño y tormentas eléctricas frecuentes. La AEMET ha activado avisos amarillos y naranjas en zonas como Galicia, Cantabria, País Vasco, Navarra, Aragón y Cataluña, donde se espera que las precipitaciones sean especialmente intensas en áreas montañosas como los Pirineos y el sistema Ibérico.
Mientras tanto, el sur y el centro peninsular permanecerán bajo la influencia de una ola de calor con máximas que superarán los 40 °C en Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha. Ciudades como Sevilla, Córdoba o Badajoz se enfrentan a valores extremos, obligando a las autoridades a mantener activas las alertas por riesgo para la salud pública.
El sábado, los chubascos y tormentas fuertes podrían causar crecidas repentinas en ríos y barrancos. Las autoridades locales recomiendan extremar la precaución en zonas propensas a inundaciones y evitar desplazamientos innecesarios durante los momentos de mayor actividad tormentosa.
En el entorno de los grandes núcleos urbanos, los descensos térmicos serán notables en el norte, con máximas frescas en ciudades como A Coruña o Vitoria, que contrastan con el ambiente asfixiante del sur. La variedad climática del país se hace especialmente patente en este episodio, según los expertos.
Canarias no escapa a la situación: el sur de Gran Canaria y Tenerife experimentará calor intenso junto a vientos alisios fuertes, lo que eleva el riesgo de incendios forestales y dificulta actividades al aire libre. El archipiélago se mantiene en vigilancia, en especial ante las rachas de viento previstas para las próximas horas.
El domingo, la llegada de una masa de aire fresco atenuará ligeramente las temperaturas en el norte y el este, pero el sur peninsular seguirá bajo alerta por calor. Se prevé que las tormentas persistan en el nordeste, con posibilidad de nuevas incidencias relacionadas con lluvias intensas.
La AEMET aconseja a la población mantenerse informada a través de canales oficiales y seguir las indicaciones de protección civil. En caso de tormentas, es fundamental cerrar ventanas y evitar zonas inundables. Ante el calor, se recomienda hidratarse frecuentemente y evitar la exposición solar en las horas centrales del día.
Todo indica que este primer fin de semana de julio será recordado por su contraste meteorológico. El norte vivirá una tregua térmica bajo cielos convulsos, mientras que el sur continuará inmerso en un verano tórrido. Las próximas jornadas serán decisivas para comprobar la evolución de las alertas y los posibles efectos sobre el territorio nacional.