Medio Ambiente
Publicado:

Bangladesh enfrenta mayor salinidad en el delta de Bengala por la subida del nivel del mar

El aumento del nivel del mar está intensificando la salinización en el delta de Bengala, poniendo en riesgo agua dulce, agricultura y comunidades costeras

4 min lectura
Vista satelital del delta del Ganges en tonalidades multiespectrales
Imagen multiespectral del delta del Ganges tomada por Envisat, donde los patrones fluviales revelan la intrusión salina. Crédito: Agencia Espacial Europea

En las tierras bajas de Bangladesh, donde los ríos y el mar se entrelazan formando el delta de Bengala, millones de personas dependen del agua dulce para beber, cultivar y mantener su modo de vida. Sin embargo, un fenómeno silencioso está avanzando desde la costa: la salinización de los ríos y suelos, un proceso que amenaza la seguridad hídrica y alimentaria de una de las regiones más densamente pobladas del planeta.

El nivel del mar ha ido aumentando de manera constante en las últimas décadas, impulsado por el cambio climático. Según los estudios más recientes, en el delta de Bengala este ascenso no solo implica inundaciones más frecuentes sino que, además, está facilitando la entrada de agua salada desde el océano hacia el interior, un fenómeno conocido como intrusión salina. Esta transformación está siendo medida por una red de estaciones de monitoreo repartidas por todo el litoral.

La salinidad de los ríos en el oeste del delta ha crecido a un ritmo alarmante. Los investigadores registran aumentos de hasta 800 µS/cm al año en algunas zonas cercanas a Khulna, lo que convierte el agua dulce en una rareza estacional. En contraste, el este del delta resiste mejor gracias al mayor caudal de los ríos Ganges y Brahmaputra, aunque incluso allí comienzan a observarse signos de salinización.

El proceso es complejo y está influido por varios factores. Por un lado, la disminución del caudal de los ríos en época seca reduce la capacidad de empujar el agua salada mar adentro. Por otro, la construcción de diques y cambios en el uso del suelo han alterado el equilibrio natural, dificultando la renovación de agua dulce en los sistemas costeros. Las tormentas ciclónicas y las marejadas contribuyen a que el agua salina penetre más lejos en el continente, afectando tanto acuíferos como campos agrícolas.

Fotografía satelital de 2020 del delta del Ganges y su desembocadura en la Bahía de Bengala
El delta del Ganges, el más grande del mundo, se forma por la unión de los ríos Ganges, Brahmaputra y Meghna. (Crédito: Copernicus Sentinel/ESA, 2020)

Las consecuencias sociales y económicas de este fenómeno son profundas. Los agricultores ven cómo sus cosechas se deterioran por la sal en el suelo, obligando a cambiar cultivos tradicionales por especies más tolerantes, como el arroz salino o camarones, que no siempre garantizan el mismo sustento. Además, la salud pública se ve amenazada, ya que la escasez de agua potable aumenta el riesgo de enfermedades y empeora la calidad de vida.

Expertos como Sean E. Feist, autor principal de uno de los estudios más amplios sobre el tema, advierten que la tendencia continuará en los próximos años si no se implementan estrategias de adaptación. “La subida del nivel del mar y la creciente frecuencia de tormentas extremas refuerzan la intrusión salina, agravando el problema para millones de personas en el delta”, explica Feist.

En respuesta, algunos proyectos de gestión buscan restaurar el flujo de agua dulce mediante dragados selectivos o cambios en la gestión de diques, mientras que otros promueven la reforestación de manglares para frenar la penetración del agua salada y proteger la biodiversidad local. Sin embargo, la magnitud del reto demanda una coordinación internacional y soluciones innovadoras que integren ciencia, política y participación comunitaria.

La situación del delta de Bengala es un reflejo de los desafíos globales que enfrentan las regiones costeras bajas ante el avance del mar. Lo que ocurre en Bangladesh podría repetirse en otros grandes deltas del mundo, donde la combinación de cambio climático y presiones humanas alteran el delicado balance entre agua dulce y salada.

El futuro del delta dependerá de la capacidad de anticipar y responder a los cambios, equilibrando la adaptación de los sistemas agrícolas, el suministro de agua y la protección de las comunidades vulnerables. La ciencia sigue de cerca el pulso de la salinidad, pero la respuesta debe ser colectiva y urgente.

Preguntas frecuentes

¿Por qué aumenta la salinidad en el delta de Bengala?

Por la subida del nivel del mar, menor caudal fluvial y tormentas que facilitan la entrada de agua salada.

¿Qué consecuencias tiene la salinización para la población local?

Afecta el acceso al agua potable, la agricultura y puede obligar a migrar o cambiar actividades económicas.

¿Existen soluciones para mitigar la salinización en el delta?

Sí, como restaurar el flujo de agua dulce, reforestar manglares y adaptar cultivos, pero requieren inversión y coordinación.

¿Es un problema exclusivo de Bangladesh?

No, otros deltas costeros del mundo también enfrentan el avance de la salinidad por el cambio climático.

Compartir artículo

Continúa informándote