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Los cocodrilos vencieron dos grandes extinciones en los momentos más críticos de la historia de la Tierra

Los cocodrilos actuales descienden de un linaje que resistió extinciones masivas gracias a su dieta flexible y su capacidad de adaptación ecológica.

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Reconstrucción artística de un antiguo cocodrilomorfo a punto de capturar a un pequeño mamífero en lo que hoy es el norte de Argentina, hace más de 200 millones de años.
Hemiprotosuchus leali acecha a Chaliminia musteloides. (Créditos: Jorge González)

Durante más de 200 millones de años, los crocodilianos y sus ancestros han sobrevivido a los mayores cataclismos que ha conocido la Tierra. Un nuevo estudio, liderado por la Universidad de Utah y la Universidad de Oklahoma Central, ha revelado que esta resistencia evolutiva se debe a su flexibilidad ecológica: una dieta generalista y la capacidad de habitar distintos entornos. Esta combinación resultó crucial para atravesar dos extinciones masivas sin desaparecer.

Publicada en la revista Palaeontology, la investigación reconstruye la ecología dietética de los crocodilomorfos, el grupo ancestral que dio origen a los cocodrilos, caimanes y gaviales actuales. El equipo analizó fósiles de cráneos y dientes de 99 especies extintas y los comparó con 20 especies vivas, demostrando que los supervivientes de las extinciones del Triásico y el Cretácico eran generalistas oportunistas, no especialistas.

“A lo largo de la historia, los generalistas fueron los que resistieron. Comían de todo y podían adaptarse rápidamente”, explicó Keegan Melstrom, autor principal del estudio. “Mientras sus parientes más diversos desaparecían, ellos se mantuvieron y, eventualmente, evolucionaron hacia los crocodilianos que hoy conocemos”.

Aunque solemos pensar en cocodrilos como fósiles vivientes, los datos muestran una historia evolutiva rica y cambiante. Desde hipercarnívoros hasta herbívoros, los crocodilomorfos del pasado ocuparon una amplia gama de nichos ecológicos. Sin embargo, la extinción del Cretácico redujo esa diversidad a los pocos linajes generalistas semiacuáticos que conocemos hoy.

El estudio sugiere que los patrones observados en el pasado pueden ser útiles hoy. “No podemos predecir con certeza qué especies sobrevivirán al cambio climático o a la pérdida de hábitat, pero conocer qué rasgos permitieron sobrevivir en el pasado nos ayuda a tomar decisiones más informadas”, afirmó Randy Irmis, curador del Museo de Historia Natural de Utah y coautor del trabajo.

Para realizar este análisis, los investigadores viajaron a museos en siete países, recolectando información de especies actuales y fósiles de más de 230 millones de años. Estudiaron la forma de los cráneos para deducir hábitos alimenticios y patrones de caza, una tarea que les permitió reconstruir los estilos de vida de animales extintos con sorprendente precisión.

“Cuando vemos un cocodrilo hoy, deberíamos pensar en él no solo como un depredador temible, sino como un superviviente de eras enteras de cambios catastróficos”, concluyó Irmis. Para especies como el gavial del Himalaya o el cocodrilo cubano, cuya existencia hoy está amenazada, la misma flexibilidad que salvó a sus ancestros podría ser clave para sobrevivir a la sexta extinción masiva que ya vivimos.

Referencias: Palaeontology

Preguntas frecuentes

¿Qué descubrió el estudio sobre los cocodrilos y la extinción?

Que su dieta generalista y su flexibilidad ecológica les permitieron sobrevivir a dos extinciones masivas, a diferencia de otros grupos más especializados.

¿Qué son los crocodilomorfos?

Son los ancestros de los cocodrilos modernos, un grupo extinto de reptiles que incluía una gran variedad de formas y estilos de vida.

¿Qué relevancia tiene este estudio para la conservación actual?

Ayuda a identificar características de especies resilientes, lo que podría orientar estrategias de conservación frente al cambio climático.

¿Cómo se reconstruyen las dietas de animales extintos?

Mediante el análisis de la forma de sus cráneos y dientes, que permite inferir qué comían y cómo cazaban.

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