La producción manufacturera de las principales economías asiáticas descendió en julio, golpeada por la incertidumbre que generan las disputas comerciales con Estados Unidos y la debilidad de la demanda global. China, Japón y Corea del Sur registraron retrocesos en sus índices de gerentes de compras, mientras que solo India mostró crecimiento, aunque con menor confianza empresarial.
En China, el PMI manufacturero cayó a 49,5 puntos, marcando una contracción que refleja la persistencia de obstáculos en la demanda interna y en las exportaciones. Japón y Corea del Sur también reportaron valores inferiores al umbral de expansión, evidenciando el impacto de los aranceles estadounidenses y el entorno proteccionista.
Las empresas industriales señalan que las políticas comerciales impulsadas por la administración Trump mantienen la presión sobre los flujos de comercio y las cadenas de suministro en Asia. El aumento de aranceles y restricciones a productos clave como componentes electrónicos ha generado ajustes en la producción y mayor cautela en la contratación.
El retroceso industrial se produce mientras las economías asiáticas intentan diversificar mercados y reforzar acuerdos bilaterales para mitigar la volatilidad del comercio internacional. Japón y Corea del Sur firmaron recientemente acuerdos comerciales con Estados Unidos para reducir aranceles, pero los efectos aún no se reflejan plenamente en los datos de julio.
India, en contraste, logró expandir su actividad manufacturera gracias a la demanda doméstica, aunque la confianza empresarial cayó a su nivel más bajo en tres años debido a la competencia internacional y la falta de avances en las negociaciones con Washington.
Expertos advierten que la prolongación de la tensión comercial entre Asia y EE.UU. podría obstaculizar la recuperación económica regional, pues la incertidumbre sobre futuras políticas arancelarias y la caída en la demanda internacional afectan la estabilidad de industrias exportadoras clave.
Asia enfrenta el reto de mantener su competitividad en un entorno global incierto, donde las decisiones geopolíticas y comerciales seguirán determinando la evolución de la industria en los próximos meses.