El Hierro vuelve a vivir la amenaza de un incendio forestal en la zona de La Mareta, el mismo escenario que en 2006 dejó imágenes grabadas en la memoria de la isla. Las llamas se declararon en la tarde del sábado y, de inmediato, se desplegaron equipos de emergencias para frenar el avance en un área de difícil acceso y con vegetación sensible al fuego.
El Cabildo insular confirmó la existencia de dos focos activos de manera simultánea: uno en las laderas próximas al Mirador de Las Playas y otro en la zona de Las Asomadas, cerca de la carretera de La Cumbre. La simultaneidad de los conatos obligó a un refuerzo extraordinario de medios tanto terrestres como aéreos.
En total han participado más de 50 efectivos, distribuidos en diez brigadas y apoyados por cinco autobombas, coordinados por el Cecoes 1-1-2. A esta labor se sumaron seis medios aéreos, entre ellos helicópteros con base en Tenerife Sur, La Palma y El Hierro, además de un avión Air Tractor desplazado desde La Gomera.
El perímetro afectado alcanza los 1,8 kilómetros y la superficie calcinada se aproxima a las 9,5 hectáreas, principalmente de pinocha, pino verde y brezal. La climatología, más benévola que en otros episodios, jugó a favor de los equipos de extinción y permitió estabilizar las llamas al cierre de la jornada.
Como medida preventiva se evacuó la zona de acampada de la Hoya del Morcillo y se recomendó a la población evitar desplazamientos innecesarios. Las autoridades locales insistieron en cerrar ventanas para impedir la entrada de humo en viviendas y recordaron que la calma y la atención a los canales oficiales son esenciales en estas circunstancias.
El presidente del Cabildo, Alpidio Armas, recordó la coincidencia con el incendio de 2006 y reconoció la preocupación que esto genera entre los herreños. Aun así, agradeció la rápida coordinación entre el Gobierno de Canarias, el Ejecutivo central y los servicios de emergencias, que evitaron una propagación mayor en una jornada de alto riesgo para la isla.