El verano 2025 pisa el acelerador y deja atrás la breve tregua térmica de finales de julio. La Agencia Estatal de Meteorología ha confirmado la llegada de la segunda ola de calor de la temporada, un episodio que se prevé intenso y prolongado, especialmente en el centro y sur de la península. Las previsiones alertan de temperaturas máximas de hasta 45 ºC en regiones como Andalucía y Extremadura, mientras que las noches tropicales y ecuatoriales se extenderán a buena parte del territorio nacional.
Según los modelos meteorológicos, la situación comenzará a recrudecerse a partir del domingo, cuando una potente dorsal en altura se instalará sobre la península. Este fenómeno atmosférico, caracterizado por la estabilidad y el descenso de aire en capas medias, favorece un ascenso térmico imparable. Así, ciudades como Sevilla, Córdoba, Badajoz o Ciudad Real verán cómo los termómetros se disparan por encima de los 40 ºC durante varios días consecutivos.
El lunes 4 y el martes 5 de agosto se perfilan como las jornadas más críticas, con máximas históricas en Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha y zonas del interior de Galicia. Además, los valles del Guadalquivir, Guadiana y Tajo podrían registrar los picos térmicos más elevados, superando la barrera de los 44 o incluso 45 ºC en puntos concretos.
La noche tampoco traerá alivio. El aire cálido acumulado durante el día mantendrá las temperaturas mínimas por encima de los 23 ºC en amplias áreas, y en zonas del centro y sur peninsular no se descarta que las mínimas se mantengan en 25 ºC o más. Las llamadas "noches tropicales" y "noches ecuatoriales" serán habituales en la costa mediterránea, la Meseta Sur, el Valle del Guadalquivir y áreas metropolitanas como Madrid.
El fenómeno, asociado a la persistencia de una masa de aire cálido de origen africano, podría prolongarse durante casi toda la semana, aunque algunos escenarios prevén un respiro térmico ligero hacia el miércoles en el norte. Sin embargo, en el sur y centro peninsular el calor extremo podría mantenerse al menos hasta el viernes, según indican los últimos modelos de predicción.
Además de las altas temperaturas, esta segunda ola de calor coincide con tormentas puntuales en el interior y este peninsular, que podrían moderar ligeramente los valores máximos en algunas áreas. A pesar de ello, la estabilidad atmosférica impuesta por la dorsal en altura será el factor dominante, haciendo que el calor se intensifique y se expanda a otras regiones del país.
Los expertos recomiendan extremar las precauciones ante el riesgo de golpes de calor, deshidratación y problemas de salud, especialmente en los colectivos más vulnerables como niños, mayores y personas con enfermedades crónicas. Las autoridades aconsejan evitar la exposición directa al sol en las horas centrales del día, hidratarse de forma constante y limitar las actividades físicas intensas.
Esta ola de calor, la segunda del verano 2025, se confirma tras alcanzar los umbrales y criterios oficiales establecidos por la Aemet: temperaturas extremas sostenidas en varias regiones y persistencia del fenómeno durante al menos tres días consecutivos. El episodio, que comenzó tras las tormentas de finales de julio, subraya el carácter cada vez más extremo de los veranos en la península ibérica.
La incertidumbre sigue siendo elevada sobre la duración final del episodio, pero todo apunta a que el calor continuará castigando al país durante el inicio de agosto. Los meteorólogos no descartan nuevas olas de calor si la masa cálida africana se mantiene sobre la península, algo que podría agravar aún más el déficit hídrico y las situaciones de sequía en varias cuencas.