Investigadores señalan la necrosis como factor central en el deterioro biológico
La necrosis celular emerge como punto crítico del envejecimiento y enfermedades, con potencial para revolucionar la medicina y la exploración espacial
Autor - Aldo Venuta Rodríguez
5 min lectura
Un proceso destructivo de muerte celular, conocido como necrosis, podría convertirse en un objetivo terapéutico revolucionario. Científicos de alto nivel se preparan para argumentar que intervenir en él podría cambiar el curso del envejecimiento, las enfermedades e incluso los desafíos de los viajes espaciales.
Esta audaz perspectiva será presentada en un nuevo estudio de investigadores de la UCL, la compañía de descubrimiento de fármacos LinkGevity y la Agencia Espacial Europea (ESA), que está programado para publicarse hoy en la revista Nature Oncogene.
El trabajo desafiará las opiniones predominantes. Reunirá evidencias de campos tan diversos como la biología del cáncer, la medicina regenerativa, la enfermedad renal y la salud espacial. El argumento central: la necrosis no es simplemente un punto final, sino un factor clave del envejecimiento que ofrece una oportunidad crucial de intervención.
El Dr. Keith Siew, del Centro de Salud Renal y Vesicular de la UCL y autor del estudio, plantea una pregunta fundamental. "A nadie le gusta hablar de la muerte, ni siquiera de la muerte celular... Si mueren suficientes células, mueren los tejidos, y nosotros morimos. La pregunta es qué sucedería si pudiéramos detener la necrosis".
La Dra. Carina Kern, autora principal y directora ejecutiva de LinkGevity, una empresa de biotecnología vinculada al programa Space-Health de la NASA, considera que "la necrosis sigue siendo una de las últimas fronteras de la medicina". La describe como un "hilo conductor entre el envejecimiento, la enfermedad, la biología espacial y el propio progreso científico".
Las células, componentes básicos de la vida, pueden morir de varias maneras. Algunas formas de muerte celular son programadas, procesos beneficiosos que permiten la regeneración de tejidos. Pero la necrosis es diferente.
Se trata de una muerte celular "no programada", un proceso incontrolado y catastrófico que conduce a la degeneración de los tejidos y al deterioro biológico generalizado.
En el corazón del proceso necrótico se encuentra el calcio. Normalmente, los niveles de calcio se mantienen hasta 100.000 veces más altos fuera de la célula que dentro. Cuando este equilibrio falla, el calcio inunda la célula, sumiéndola en el caos.
A diferencia de la muerte programada, donde las células se desintegran ordenadamente, la necrosis provoca la ruptura celular. Esto libera moléculas tóxicas en los tejidos circundantes, desencadenando una reacción en cadena.
Esta cascada causa inflamación generalizada y afecta la reparación de los tejidos. Se crea así un efecto de bola de nieve que finalmente conduce a la fragilidad y a enfermedades crónicas relacionadas con la edad, como las renales, cardíacas y el Alzheimer.
"Cuando las células mueren, no siempre es un proceso pacífico para las células vecinas", añade el Dr. Siew. La Dra. Kern, por su parte, explicará que la necrosis, aunque pasada por alto como una simple etapa final, es en realidad "un mecanismo central a través del cual la degeneración sistémica no solo surge, sino que también se propaga".
Esto, según Kern, la convierte en un "punto crítico de convergencia en muchas enfermedades". Si se logra abordar la necrosis, se podrían descubrir formas completamente nuevas de tratar afecciones que van desde la insuficiencia renal hasta la neurodegeneración y el propio envejecimiento.
Los riñones son un ejemplo donde la necrosis podría tener un impacto devastador y subestimado. Induce enfermedad renal, que puede derivar en insuficiencia y la necesidad de trasplante o diálisis. Casi la mitad de las personas desarrollan algún grado de enfermedad renal a los 75 años.
El Dr. Siew argumentará que diversos factores de estrés (falta de oxígeno, inflamación, toxinas) convergen en la necrosis renal. Intervenir en este punto podría ser clave, aunque no se puedan detener todos los factores estresantes iniciales.
Otro ámbito de gran impacto sería el de los vuelos espaciales. Los astronautas a menudo experimentan un envejecimiento acelerado y deterioro renal debido a la baja gravedad y la radiación cósmica.
Un estudio de 2024, en el que participó el Dr. Siew, ya demostró que el riñón humano podría ser el principal obstáculo para las misiones espaciales de larga duración. Encontrar soluciones a este problema es visto como una última frontera para la exploración del espacio profundo.
El profesor Damian Bailey, de la Universidad de Gales del Sur y presidente del Grupo de Trabajo de Ciencias de la Vida de la ESA, afirmará que abordar la necrosis "ofrece el potencial no solo de transformar la longevidad en la Tierra, sino también de ampliar las fronteras de la exploración espacial".
La Dra. Kern añadirá que en muchas enfermedades relacionadas con la edad, las constantes cascadas de necrosis impulsan la progresión de la enfermedad, acompañadas de fibrosis e inflamación. "Si pudiéramos prevenir la necrosis, aunque fuera temporalmente", propondrá, "estaríamos deteniendo estos ciclos destructivos en su origen", permitiendo incluso la regeneración.
Este esfuerzo colaborativo reunirá a médicos y científicos de instituciones de renombre mundial, buscando abrir un nuevo capítulo en la medicina y la exploración.
Referencias: Basado en información publicada en la revista científica Nature Oncogene.
Continúa informándote
Descubren una hormiga fosilizada de hace 40 millones de años en el ámbar de Goethe
Una hormiga fosilizada de hace 40 millones de años fue identificada en piezas de ámbar que pertenecieron a Johann Wolfgang von Goethe gracias a escaneos de alta precisión
Cómo el uranio de la minería termina en el cuerpo de los niños que viven cerca de minas de oro
Un estudio en Sudáfrica detecta uranio en el cabello de niños que viven junto a relaves mineros y muestra cómo el polvo de antiguas minas de oro llega al aire, al suelo y al cuerpo humano.
Una especie abisal recibe nombre científico tras miles de sugerencias en redes sociales
Una especie descubierta a 5.500 metros fue bautizada con ayuda de internet tras miles de propuestas, en un experimento que mezcla ciencia, redes y taxonomía
Un fósil de Paranthropus de 2,6 millones de años reescribe la historia de los primeros homínidos
El descubrimiento de una mandíbula en Etiopía prueba que el Paranthropus se extendía más al norte de lo que se creía y era más adaptable que nuestro género Homo
Estudio genético confirma que los cocodrilos cruzaron 3.000 km a través del Océano Índico
Un estudio genético confirma que los cocodrilos que vivían en Seychelles recorrieron más de 3.000 kilómetros por mar, demostrando su increíble capacidad de dispersión
Los dinosaurios bebés fueron una presa habitual en el Jurásico tardío, según un estudio fósil
Un estudio reconstruye la red alimentaria del Jurásico tardío y revela que las crías de saurópodos eran la principal fuente de alimento para grandes depredadores