Los océanos absorben tanto CO2 que se están volviendo peligrosamente ácidos
Los océanos han actuado durante siglos como un amortiguador invisible del cambio climático. Absorben cerca del 30% del dióxido de carbono que emitimos cada año, evitando que la concentración en la atmósfera sea aún mayor. Pero esa función de “esponja” está generando un costo inesperado y devastador, la acidificación de las aguas marinas.