Publicado: 1 abr. 2025
La NASA completa con éxito la prueba de recuperación de la nave Orión antes del lanzamiento de Artemis II
La NASA ha completado una nueva prueba de recuperación en el océano Pacífico, preparando la operación de rescate de la cápsula Orión y su tripulación tras el futuro vuelo de Artemis II a la Luna.
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Autor - Aldo Venuta Rodríguez

Durante una semana completa, el USS Somerset sirvió como plataforma flotante para simular una de las operaciones más críticas de la misión Artemis II: el rescate de la cápsula Orión y su tripulación tras su regreso desde la Luna. Esta etapa, aunque ocurre al final de la misión, es clave para garantizar la seguridad humana y la integridad de los datos científicos obtenidos en el viaje.
La Prueba de Recuperación en Marcha-12 (URT-12) replicó con precisión el procedimiento que se activará una vez que Orión reingrese a la atmósfera terrestre a casi 40.000 km/h. Durante su descenso, la cápsula desplegará 11 paracaídas en una secuencia compleja que reducirá su velocidad a 32 km/h, permitiendo un amerizaje controlado en el océano Pacífico.
Lo que sigue a ese impacto en el mar es una coreografía precisa de equipos militares, médicos, técnicos e ingenieros, quienes deben asegurar la nave, asistir a la tripulación y recuperar los sistemas vitales a bordo. El más mínimo error puede comprometer no solo la integridad del hardware, sino también la salud física y emocional de los astronautas.
En esta prueba, astronautas como Deniz Burnham y Andre Douglas (NASA), junto con Luca Parmitano (ESA), realizaron la evacuación desde una réplica de Orión hacia helicópteros y pequeñas embarcaciones. No era un ejercicio simbólico: se entrenaron maniobras en condiciones reales, con oleaje, viento y protocolos médicos activos.
Además, los buzos de la Marina colocaron el collar de flotación inflable y conectaron líneas de remolque al cabrestante neumático del Somerset. Esta operación permite tirar manualmente de la cápsula para alinear su base con el soporte interno del buque, asegurándola para su traslado a tierra firme.
Victor Glover, piloto asignado de Artemis II, estuvo presente como observador y destacó el valor de exponer a astronautas no asignados directamente a la misión. “Les permite aprender los sistemas desde otros roles, adquirir habilidades prácticas y reforzar su preparación para misiones futuras”, explicó.
Estas pruebas, aunque no tienen la espectacularidad de un lanzamiento, son fundamentales para consolidar el objetivo mayor del programa Artemis: establecer presencia humana sostenible más allá de la órbita terrestre. La recuperación exitosa de la nave y su tripulación marca el cierre seguro de cada misión y abre la puerta a las siguientes fases.
Con Artemis II, la NASA dará un paso más hacia el retorno humano a la superficie lunar. Pero este paso no solo depende del vuelo: comienza mucho antes, con pruebas como URT-12, y termina mucho después, con operaciones complejas de rescate, análisis post-vuelo y procesamiento de datos.
Referencias: Este artículo ha sido redactado con base en el comunicado oficial publicado por la NASA el 31 de marzo de 2025. Consulta la fuente original en nasa.gov.
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