Un nuevo naufragio frente a las costas de Lampedusa ha dejado al menos 20 migrantes muertos y 27 desaparecidos, según datos preliminares de la Guardia Costera y la Agencia de la ONU para los Refugiados (UNHCR). La embarcación, con cerca de un centenar de personas a bordo, se volcó a unas 14 millas al suroeste de la isla italiana.
Los equipos de rescate han logrado trasladar a 60 sobrevivientes al centro de acogida de Lampedusa. Las operaciones continúan en condiciones complicadas por el estado del mar, mientras varias lanchas patrulleras trasladan los cuerpos recuperados hacia el puerto.
De confirmarse las cifras, sería uno de los naufragios más graves registrados en la zona en los últimos años. Desde comienzos de 2025, al menos 675 personas han perdido la vida intentando cruzar el Mediterráneo central, una de las rutas migratorias más peligrosas del mundo.
La UNHCR expresó su profunda preocupación por la magnitud de la tragedia y volvió a pedir a los gobiernos europeos que fortalezcan las rutas legales y seguras para personas que huyen de conflictos, persecuciones o pobreza extrema. La organización también destacó la necesidad de reforzar las operaciones de búsqueda y rescate.
Lampedusa, situada entre Túnez y Sicilia, ha sido durante décadas un punto de llegada crítico para embarcaciones precarias que parten del norte de África. El alto flujo migratorio y las duras condiciones de navegación han convertido sus aguas en escenario de tragedias recurrentes.
Entre los naufragios más recordados figura el del 3 de octubre de 2013, cuando una embarcación que zarpó desde Libia se hundió a pocos kilómetros de la isla, dejando 368 muertos y unos 20 desaparecidos. Ese suceso llevó a Italia a instaurar la Jornada Nacional en Memoria de las Víctimas de la Inmigración.
Las estadísticas muestran que, desde 2014, más de 30.000 personas han muerto o desaparecido en el Mediterráneo central. La falta de embarcaciones seguras, el uso de rutas más peligrosas y la insuficiencia de recursos de rescate han agravado la situación en la última década.
En el naufragio actual, las autoridades investigan si el sobrepeso y las condiciones meteorológicas adversas contribuyeron al vuelco. Testimonios de supervivientes apuntan a que la embarcación comenzó a hacer agua antes de ser alcanzada por los equipos de rescate.