La universidad Jaume I (UJI) de Castellón, en una destacada colaboración entre su parque científico Espaitec y el especializado Grupo de Fluidos Multifásicos, ha presentado un significativo avance tecnológico, un demostrador avanzado. Implementado en las instalaciones del Centro de Investigación en Robótica y Tecnologías Subacuáticas (CIRTESU), este sistema está diseñado para optimizar radicalmente el funcionamiento de las plantas de tratamiento de aguas mediante pruebas a escala real. Este proyecto ha sido financiado por la Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo, a través del programa Impuls UJILAB, con el claro objetivo de ayudar a las empresas del sector hídrico a mejorar sus procesos.
La tecnología del demostrador permite simular con alta fidelidad los diversos procesos hidrodinámicos y de mezcla que ocurren en una planta de tratamiento de aguas. Su diseño se dirige a un amplio espectro de usuarios, desde empresas tecnológicas que desarrollan impulsores e instrumentación especializada, hasta las compañías gestoras de plantas, y también a sectores como el químico o el marítimo que emplean procesos fluidodinámicos similares en sus operaciones.
En su núcleo, el demostrador cuenta con un completo banco de pruebas para evaluar el rendimiento de agitadores industriales, complementado con herramientas avanzadas y sensores de última generación para medir el comportamiento del agua en movimiento. Incorpora sensores que registran velocidad y turbulencia, cámaras de alta velocidad para visualizar dinámicas complejas, y sistemas de medición de vibraciones que analizan la distribución de corrientes. Esta capacidad de análisis integral es fundamental para la optimización. (74 palabras)
Una característica esencial es su tanque de pruebas de 550 metros cúbicos, que facilita la realización de ensayos a escala real en condiciones seguras y controladas. Esto es vital, pues permite experimentar y validar nuevos equipos o configuraciones sin interrumpir la operación normal de las plantas de tratamiento de aguas activas, ofreciendo una ventaja práctica considerable. (58 palabras)
Gracias a este sistema, las empresas pueden medir con exactitud la turbulencia y la distribución de velocidades generadas por los impulsores. Esta información empírica es crucial para optimizar el diseño de los equipos, perfeccionar los efectos de la mezcla y, consecuentemente, mejorar la eficiencia global del tratamiento del agua. Estos avances también aseguran el cumplimiento de las normativas de calidad del agua, un aspecto cada vez más riguroso.
El Centro de Investigación en Robótica y Tecnologías Subacuáticas (CIRTESU), donde se aloja el demostrador, es clave para promover la I+D+i en la Comunidad Valenciana. Este centro fomenta sinergias entre la robótica subacuática, la acuicultura y el ciclo integral del agua, albergando al Grupo de Fluidos Multifásicos, el grupo IRS LAB, el Grupo de Investigación y Desarrollo Ecológico de la UJI, y el Instituto de Acuicultura de Torre la Sal (IATS-CSIC), conformando un potente ecosistema.
El programa Impulso UJILAB de la universidad Jaume I, por su parte, juega un rol esencial en la transferencia de tecnologías universitarias al tejido empresarial y social. Esto se logra implementando demostradores que validan innovaciones en entornos reales y mediante proyectos de prueba de concepto que verifican la viabilidad técnica y comercial de las nuevas soluciones desarrolladas en el ámbito académico.