Tesla ha anunciado un nuevo acuerdo de suministro con Samsung Electronics por un valor de 16.500 millones de dólares, destinado a la producción de los chips de inteligencia artificial (AI6) que impulsarán su sistema de conducción autónoma Full Self-Driving (FSD). Según el propio Elon Musk, la nueva fábrica de Samsung en Taylor, Texas, será clave para fabricar estos componentes esenciales.
Este movimiento refleja una estrategia más amplia de Tesla para acelerar su avance en tecnologías de autoconducción, mientras también busca diversificar sus proveedores críticos. La relación entre ambas empresas se intensifica en medio de desafíos crecientes en la industria de semiconductores, donde Samsung compite con TSMC y SK Hynix por participación de mercado en la fabricación de chips de IA.
Musk aseguró que la ubicación estratégica de la fábrica de Samsung en Taylor —cerca de su residencia— facilitará el control personal del proyecto y permitirá optimizar la eficiencia de fabricación. “Yo personalmente guiaré el ritmo de progreso”, afirmó, destacando la importancia del compromiso directo en este tipo de proyectos tecnológicos.
La noticia provocó un alza significativa en las acciones de Samsung, que subieron casi un 7% tras confirmarse el contrato. Esta colaboración podría revitalizar la operación de fundición de Samsung, que hasta ahora ha enfrentado dificultades para atraer clientes importantes y pospone constantemente el inicio de operaciones en su planta de Texas.
Samsung, líder mundial en memoria y segundo en fabricación de chips lógicos, está buscando expandir su presencia en el sector de fundición avanzada. El acuerdo con Tesla llega en un momento crucial, ya que Corea del Sur intenta consolidar alianzas con Estados Unidos para reducir aranceles y proteger su industria de semiconductores.
Según el analista Ryu Young-ho de NH Investment & Securities, el proyecto de Taylor representa un hito importante para Samsung, aunque probablemente no sea suficiente para cambiar completamente su situación financiera. Actualmente, Samsung posee solo el 8% del mercado global de fundición, muy por debajo del 67% de TSMC, según datos de Trendforce.
El chip AI6 forma parte de una línea de desarrollo que incluye al AI5, cuya producción está prevista para finales de 2026. Musk reveló que el AI5 se producirá inicialmente en Taiwán y luego en Arizona, lo cual indica que Tesla sigue diversificando sus cadenas de suministro para evitar dependencias únicas.
En cuanto al AI6, aún no se han dado detalles sobre cuándo comenzará su producción. Sin embargo, varios analistas estiman que podría iniciarse entre 2027 y 2028. A pesar de esto, hay cierta preocupación sobre si Tesla logrará cumplir con sus metas históricamente retrasadas, como ocurrió con otros proyectos tecnológicos ambiciosos.
El acuerdo también tiene implicaciones geopolíticas, ya que Seúl y Washington buscan acordar nuevas reglas comerciales que afecten al sector de semiconductores. Un funcionario surcoreano indicó que no hay evidencia clara de que este trato esté directamente vinculado a estas negociaciones, pero sí sugiere una mayor cooperación entre ambas economías en sectores estratégicos.