Descubren cómo el ARN pudo autorreplicarse en estanques helados hace miles de millones de años
Imagina un mundo ancestral, sin árboles ni animales. La Tierra era un lugar inhóspito, marcada por temperaturas extremas y salpicada de pequeños estanques congelados. En ese escenario, un equipo de químicos de la University College de Londres y del Laboratorio de Biología Molecular del MRC ha dado con una pista clave sobre el mayor misterio de la biología cómo las primeras moléculas de ARN, precursoras del ADN, comenzaron a copiarse a sí mismas y abrieron la puerta a la vida tal como la conocemos.