Erupción volcánica en Islandia fuerza evacuaciones en Grindavík y cierre de la Laguna Azul
Una nueva erupción volcánica ha sacudido el suroeste de Islandia, obligando a evacuar la ciudad de Grindavík y la Laguna Azul por precaución ante el avance del magma.
Autor - Aldo Venuta Rodríguez
3 min lectura
La madrugada del 1 de abril comenzó con más de 2.800 seísmos en la península de Reykjanes. Esta intensa actividad sísmica alertó a los geólogos del posible ascenso del magma, que finalmente se materializó en una nueva erupción, la octava desde diciembre de 2023.
A las 6:30 (hora local), los sensores detectaron una deformación en el terreno de Sundhnúk. Minutos más tarde se abrió una grieta eruptiva de más de medio kilómetro, liberando lava y gases volcánicos. La fisura sigue extendiéndose, con un conducto magmático que alcanza once kilómetros de longitud. Todo apunta a que se trata de un nuevo episodio eruptivo asociado al sistema del volcán Fagradalsfjall.
La ciudad de Grindavík, situada a 42 kilómetros de Reikiavik, fue evacuada por completo. Aunque muchas casas estaban deshabitadas desde eventos anteriores, al menos 40 seguían ocupadas. El protocolo de emergencia se activó rápidamente, movilizando a la Protección Civil para retirar a los residentes.
La Laguna Azul, uno de los destinos turísticos más populares de Islandia, también cerró sus instalaciones. Ubicada cerca del sistema volcánico Fagradalsfjall, ha estado expuesta a la reactivación geológica continua desde 2021. La proximidad del volcán y la inestabilidad del terreno impiden su reapertura inmediata.
Los geólogos han detectado un desplazamiento del magma hacia la isla volcánica de Eldey, lo que sugiere una posible redistribución subterránea. Aunque la actividad sísmica ha disminuido desde la noche del martes, persisten temblores a una profundidad de entre 4 y 6 kilómetros.
En paralelo, las autoridades han confirmado que el tráfico aéreo no se ha visto afectado. No se ha producido emisión significativa de ceniza a gran altitud, por lo que los aeropuertos de Keflavík y Reikiavik continúan operativos.
Islandia se asienta sobre la dorsal mesoatlántica, una zona de intensa actividad geológica. Desde 2021, la península de Reykjanes ha experimentado once erupciones volcánicas, modificando el paisaje, las infraestructuras y la vida de miles de personas. El volcán Fagradalsfjall es ahora uno de los más vigilados del planeta.
El gobierno islandés mantiene activo el nivel de alerta. Se han desplegado equipos científicos para evaluar en tiempo real la evolución de la fisura y del sistema volcánico. No se descarta la aparición de nuevas grietas en las próximas horas.
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