Medio Ambiente
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¿Estamos viviendo el inicio de una sexta extinción masiva o un ciclo natural de la Tierra?

La humanidad debate si la crisis de biodiversidad actual es un fenómeno natural de la Tierra o el inicio de una sexta extinción causada por nuestra especie

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Elefante solitario caminando en un paisaje árido con árboles secos, símbolo de la pérdida de biodiversidad y la sexta extinción
Imagen ilustrativa. Créditos: Iceebook

Hablar de extinción masiva no es un ejercicio de ciencia ficción ni un recurso apocalíptico. La historia del planeta registra cinco episodios en los que la vida tal como existía colapsó casi por completo. Hoy, muchos investigadores se preguntan si estamos entrando en una sexta gran extinción, pero con un matiz inquietante: por primera vez no sería causada por volcanes, meteoritos o glaciaciones, sino por los seres humanos.

El término “sexta extinción” se ha instalado en la agenda académica y mediática para describir el ritmo acelerado al que desaparecen especies en todos los continentes. Sin embargo, no todos los especialistas están de acuerdo en definirla como tal. Algunos sostienen que la Tierra ha pasado siempre por ciclos de renovación biológica y que lo que vivimos hoy podría encajar en esa dinámica de fondo.

Para entender el debate es necesario mirar atrás. La vida en la Tierra ha atravesado cinco catástrofes globales: la más conocida, la del Cretácico-Paleógeno, hace 66 millones de años, borró a los dinosaurios no avianos tras el impacto de un asteroide. Otras, menos mediáticas, fueron incluso más devastadoras, como la extinción Pérmica, que acabó con el 90% de las especies marinas.

Cada una de esas extinciones cambió radicalmente el rumbo de la evolución. Sin embargo, todas compartían un origen ajeno a la acción humana. Eran cataclismos naturales: colisiones cósmicas, erupciones volcánicas colosales, variaciones en la atmósfera y en los océanos. Lo actual, en cambio, parece seguir otro guion.

El estado de la biodiversidad en el siglo XXI muestra signos alarmantes. Miles de especies se pierden cada año, y la tasa de extinción es entre 100 y 1.000 veces superior a la considerada “normal” por los biólogos evolutivos. La deforestación, la contaminación, la sobreexplotación de recursos y el cambio climático inducido por gases de efecto invernadero figuran entre las causas principales.

La pregunta es si este proceso puede compararse con una extinción masiva. Algunos científicos apuntan que aún no hemos llegado a ese punto, porque los niveles de desaparición total de especies no son tan abruptos como en los eventos pasados. Lo que sí está claro es que la presión que ejerce nuestra especie no tiene precedentes en los registros geológicos.

Otros expertos defienden lo contrario: que las señales ya son inequívocas y que estamos frente a un cambio irreversible en la historia de la vida. El colapso de poblaciones de insectos, anfibios, aves y mamíferos sería la antesala de un evento de dimensiones globales. No hace falta esperar a que la última especie desaparezca para reconocer que la crisis está en marcha.

Quienes rechazan el concepto de “sexta extinción” recuerdan que la naturaleza siempre se recupera. Después de cada catástrofe, nuevas especies han emergido y han dominado el planeta. Desde esa óptica, lo que vivimos sería parte de un ciclo natural de transformación, aunque acelerado por el impacto humano.

El dilema real no es solo semántico. Catalogar lo actual como extinción masiva implica reconocer la responsabilidad directa de la humanidad y, en consecuencia, la necesidad de cambiar radicalmente nuestra relación con la biosfera. Negarlo, en cambio, puede servir como excusa para continuar con un modelo que erosiona los sistemas naturales.

Más allá de la etiqueta, lo indiscutible es que las consecuencias recaerán sobre nosotros mismos. La pérdida de biodiversidad afecta a la seguridad alimentaria, al agua, al aire que respiramos y a la estabilidad climática. El planeta seguirá existiendo; lo que está en riesgo es la forma en que lo habitamos.

Cada generación tiene la tentación de creer que vive un momento excepcional en la historia del mundo. Quizá la nuestra no sea la excepción: podríamos estar presenciando el inicio de una transición ecológica profunda. El problema es que, esta vez, no habrá un meteorito al que culpar.

La pregunta de si estamos ante una sexta extinción o un ciclo natural quizá quede sin respuesta definitiva por siglos. Lo que no admite espera es la urgencia de actuar: frenar la destrucción ambiental y asumir que la supervivencia de nuestra especie depende, en gran medida, de la supervivencia de las demás.

Preguntas frecuentes

¿Qué se entiende por sexta extinción masiva?

Es la posible desaparición acelerada de especies causada por la actividad humana en el presente.

¿Cuántas extinciones masivas ha habido en la Tierra?

Cinco, siendo la más conocida la que acabó con los dinosaurios hace 66 millones de años.

¿Qué factores impulsan la pérdida actual de biodiversidad?

La deforestación, la contaminación, la sobreexplotación de recursos y el cambio climático.

¿Por qué existe debate entre los científicos?

Algunos creen que ya vivimos una extinción masiva, otros lo ven como parte de ciclos naturales.

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