Publicado: 24 mar. 2025

El filtro casero que limpia el aire como los más avanzados del mercado

Un filtro de aire casero, económico y fácil de construir, ha demostrado limpiar eficazmente el aire de humo, polvo y aerosoles respiratorios.

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Autor - Aldo Venuta Rodríguez

Richard Corsi demostrando el flujo de aire de un purificador casero.
Richard Corsi con un purificador casero en funcionamiento. (Créditos: Molly Bechtel)

Durante décadas, la contaminación del aire interior ha sido un tema subestimado por la ciencia, relegado frente a otras amenazas como el agua potable o los residuos. Sin embargo, la pandemia de COVID-19 y el aumento de incendios forestales obligaron a reconsiderar el papel del aire que respiramos dentro de nuestras casas, escuelas y lugares de trabajo. Fue en este contexto cuando surgió una solución inesperadamente eficaz: la Caja Corsi-Rosenthal (CR).

El filtro de caja casero que limpia el aire tan bien como uno HEPA

Diseñada por Richard Corsi, decano de Ingeniería en la Universidad de California en Davis, junto al experto en filtración Jim Rosenthal, esta caja purificadora utiliza materiales simples: cuatro filtros HVAC estándar, una base de cartón resistente y un ventilador doméstico. El resultado es un purificador de aire de bajo costo y gran potencia, accesible para cualquier familia. Según los estudios presentados por Corsi en la Reunión de Primavera 2025 de la Sociedad Química Americana (ACS), su rendimiento es comparable —e incluso superior en ciertas condiciones— al de los costosos filtros HEPA comerciales.

Las pruebas se realizaron durante 2500 horas en distintos edificios del campus de UC Davis, equivalentes a dos años escolares. Los filtros CR Box mostraron una gran eficacia eliminando partículas finas entre 1 y 3 micrómetros, más eficaces incluso que muchos HEPA nuevos. También mostraron rendimiento competitivo al filtrar partículas menores de 1 micrómetro, como las del humo, que pueden penetrar profundamente en los pulmones.

A diferencia de los sistemas comerciales, que filtran el aire con más precisión en una sola pasada pero mueven menos volumen de aire, la Caja CR desplaza grandes cantidades, lo que le permite eliminar más partículas totales a lo largo del tiempo. Su simplicidad no es una debilidad, sino una fortaleza. Las pruebas confirmaron que incluso con el desgaste natural, estas cajas seguían ofreciendo protección respiratoria eficaz, lo que las convierte en una alternativa viable para hogares, escuelas y centros comunitarios.

Además, los investigadores evaluaron su capacidad para reducir la transmisión de virus. Usando simuladores de columnas respiratorias con dióxido de carbono como trazador, observaron cómo las partículas se dispersaban durante conversaciones y estornudos. Descubrieron que si la Caja CR se encuentra a menos de 1,2 metros de las personas, la columna de aerosoles se desintegra en cuestión de segundos. Este hallazgo refuerza el potencial del dispositivo no solo para filtrar el aire, sino también para contener posibles fuentes de contagio en espacios cerrados.

A futuro, Corsi planea rediseñar las aspas del ventilador para reducir el ruido del sistema, y estudia nuevas configuraciones de filtros que podrían capturar contaminantes químicos como el formaldehído y el ozono. Estos compuestos, presentes en muebles, pinturas y equipos electrónicos, también representan amenazas invisibles que afectan la salud respiratoria a largo plazo.

Más allá de los resultados científicos, el proyecto ha generado un impacto social profundo. Familias, docentes y estudiantes han compartido su experiencia construyendo estas cajas en casa o en escuelas. “Lo más gratificante”, señala Corsi, “es ver cómo las personas se sienten empoderadas al saber que pueden protegerse y proteger a los suyos sin depender de costosas soluciones comerciales”.

Este enfoque de código abierto, económico y basado en evidencia científica puede marcar un cambio cultural en la forma en que enfrentamos la calidad del aire interior. La Caja Corsi-Rosenthal no solo limpia el aire: también democratiza la tecnología, ofreciendo protección a quienes más la necesitan, sin importar su nivel económico. Una revolución silenciosa, hecha de cartón, filtros y voluntad colectiva.